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SANTIAGO. "Nos encontramos en la misma
situación de inseguridad que los gallegos, puesto que
nos despertamos con la ansiedad de saber si la marea negra
ha llamado o no a nuestra puerta". Esta fue la frase
más repetida entre los marineros vascos durante la
jornada de ayer ante el temor de que el viento y las corrientes
marinas acerquen la gran mancha de Cantabria a su ya castigada
costa.
La Comisión Interdepartamental del
Gobierno informaba mientras que las playas más afectadas
por el vertido de hidrocarburo del "Prestige" eran
La Arena, Azkorri, La Salvaje, Sopelana, Bakio, Bermeo, Aritxatxu,
Laida, Laga, Ea, Ogella, Isuntza, Karraspio, Deba, Guetaria,
Motrico, Saturraran y Zumaya. No obstante, las intensas labores
de limpieza ya han empezado a dar sus primeros frutos puesto
que, hasta la fecha, se han recogido más de veinte
mil kilos de carburante.
En el litoral cántabro, lograron extraer
más de catorce toneladas de residuos de los arenales
y ocho del mar. En las tareas de reconocimiento fueron detectadas
manchas dispersas de combustible entre Suances y el límite
con Asturias; un reguero de una milla de longitud formado
por galletas del tamaño de una pala a ocho millas al
norte entre Ajo y Santoña, y, por último, concentraciones
reseñables a la altura de Castro Urdiames.
Playas afectadas
En Asturias, los arenales susceptibles de
limpieza, por estar parcialmente afectados por el combustible,
están situados en Llanes, Buelna, Ballota, Cue-Antilles-Canales,
Vidiago, Portiellu de Cue, Toro, Puerto Chico, El Sablón,
Poo, San Martín, Cuevas del Mar, Ribadesella, Arrá,
La Atalaya, Caravia, Arenal de Morís, La Espasa, Colunga,
La Isla, La Griega, Villaviciosa, Rodiles, Merón, España,
Carreño, Tranqueru, Carranques, Gozón, Bañugues,
Punta Llampero, Xagó, Castrillón, Salinas, Bahinas,
Cudillero, Concha de Artedo, Oleiros, San Pedro de Bocamar,
Los Negros, Valdés, Navia, Cadavedo, Salinas, Turbeiriza
y Otur Barayo. Cientos de operarios de la empresa estatal
Tragsa colaboraron activamente en las tareas de recuperación.
Negra Costa de la Muerte
En Galicia, nuevas irisaciones de color parduzco
siguieron haciendo acto de presencia en las playas de Lira
y Carnota que han sido las peor paradas de esta tragedia.
En La Coruña trabajaron cerca de 4.000 personas, en
Pontevedra 400, en Lugo, 89, y, en el Parque Nacional de las
Islas Atlánticas, algo más de quinientas. La
marea blanca de solidaridad continúa tendiendo una
mano amiga aunque, en ocasiones, hace mella la desesperación.
Y es que marineros, pescadores y voluntarios se quejan de
que "después de sesenta días todavía
siga ahí una amenaza a la que no conseguimos echar
de nuestras vidas". Tres barcos continúan trabajando
en la zona del hundimiento y la miniflota de la Generalitat
está anclada en la ciudad herculina a disposición
de lo que dictamine el Gobierno central. Mientras, el gran
frente se sitúa ya a 60 millas al norte de Cantabria.
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