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Dramática tempestad
Olas cargadas de fuel oil, en Muxia, al noroeste
de España |
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La catástrofe ecológica que
afecta a Galicia se agravó ayer cuando tres grandes
manchas de fuel oil, empujadas por un fuerte vendaval, afectaron
a la zona de Finisterre, Coruña y Ferrol. De los 1.195
kilómetros del ecosistema de la costa gallega, 400
km ya están directamente dañados por la catástrofe,
y de ellos 95 km corresponden a playas.
La otra mala noticia es que el combustible
vertido por la nave "Prestige" alcanza las 20.000
toneladas, el doble de lo que se había informado. El
petrolero tuvo una avería y derramó unas 10.000
toneladas de fuel oil el miércoles pasado a 28 kilómetros
de Cabo Fisterra, Galicia.
Después fue empujado mar afuera por
dos remolcadores y se hundió a 237 kilómetros
de las costas gallegas. El barco se partió en dos y
tardó seis horas en hundirse vertiendo constantemente
fuel oil altamente contaminante. Se trata de un fuel con un
porcentaje muy elevado de azufre, 2,5% en lugar del 1% habitual.
El desastre ha paralizado la actividad de
marineros y mariscadores justo cuando Galicia entregaba mercancías
a toda España para las fiestas de fin de año,
la mejor época para sus productos del mar. La fuerza
del temporal ha destrozado numerosas barreras de contención
por lo que el fuel puede entrar libremente en varias playas
y contaminarlas.
Frente a Finisterre se encuentran dos grandes
manchas que, se teme, lleguen a las playas si no cambia la
dirección del temporal. De esta segunda oleada ya han
llegado pequeñas mareas negras que están afectando
hace dos días las costas y playas de Corcubion y Finisterre.
También han sido muy perjudicados un sin número
de bancos de almejas y navajas.
Otra mancha penetró en el espacio
protegido de La Coruña llamado Lago de Xuño.
En tanto, una mancha de apróximadamente un kilómetro
de extensión se acerca a la bahía coruñesa.
Anoche ya estaba cerca de la Torre de Hércules. Si
entra en la bahía, como se espera, amenaza a varias
playas en especial las ubicadas en Orzón y Riazor.
Una marea negra de grandes dimensiones se
dirige hacia Ferrol y llegara durante la noche y madrugada
de hoy a las playas de Doninos y Cobas.
Un helicóptero que trabaja desde hace
horas en las tareas de rescate alertó que varias bolsas
de combustible están cerca del Cabo Oregal y amenaza
las costas de Cedeiro y Cariño.
Cinco naves aspiradoras de petróleo
vertido en el mar, con las que España no cuenta, se
dirigen a toda máquina hacia Galicia. Dos son alemanes,
otros dos británicos y uno francés. Ya hay una
trabajando pero solo puede operar con olas de dos metros.
Esta operación se ha complicado por que la tempestad
está originando ondas de más de seis metros.
El desastre afecta a las especies especialmente
protegidas como alcatraces, alcas, cormoranes y gaviotas.
Existen temores sobre las gaviota tridáctila, la pardela
balear y el colimbo gigante. Una especie en extinción,
el arao, puede haber desaparecido porque solo quedaban siete
parejas.
Grupos de ecologistas y voluntarios convocados
por los medios de comunicación tratan de meter en cajas
a las aves empapadas en combustible y llevarlas a algunos
de los centros de asistencia que se han abierto apresuradamente.
Un experto indicó que solo se contabilizan el 10% de
las aves dañadas o muy afectadas y que es mínimo
el porcentaje que pueden atender las emergencias de veterinarios.
Ayer se aprobaron ayudas de 1.200 euros mensuales
durante seis meses para marineros y mariscadores y créditos
por 200 millones de euros que se sumarán a las ayudas
europeas.
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