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| Un ave muerta sobre los restos
de un bote salvavidas del petrolero Prestige en
una playa de La Coruña. |
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La marea negra que provocó una catástrofe
ecológica en Galicia, entró ayer en aguas del
Cantábrico y llegó a la vecina Asturias. El
desastre continuaba ensañándose con las costas
gallegas, de 1.121 kilómetros de extensión,
de los cuales 555 se vieron afectadas. Por este motivo las
autoridades han prohibido la pesca en esa extensión
y el marisqueo en 307 kilómetros.
La prohibición afecta a 2.520 barcos
del total de 6.961 pesqueros gallegos, 6.093 pescadores de
16.533 y 989 mariscadoras de las 5.729 con licencia para faenar.
La gran mancha de 550 kilómetros cuadrados
de extensión que se produjo al hundirse el petrolero
"Prestige" está ubicada a 150 kilómetros
al oeste del Cabo Finisterre y se desplaza hacia el norte.
El 13 de noviembre el "Prestige"
sufrió una avería y comenzó a derramar
fuel oil altamente contaminante con un elevado contenido de
azufre. De las 66.000 toneladas que transportaba, vertió
más de 5.000 frente a las costas gallegas y después
fue empujado mar adentro por dos remolcadores.
Se calcula que al hundirse vertió
otras 11.000 toneladas que se extienden en la enorme marea
negra de 550 kilómetros que avanza a veinte kilómetros
por hora empujada por las corrientes marítimas y los
vientos que son fuertes pero ya no tienen la característica
de vendaval de los días anteriores.
El tiempo mejoró y se espera controlar
los daños y permitir el trabajo de tres barcos anticontaminación
que absorben el petróleo en el mar. Dentro de unas
horas llegarán otras tres naves similares.
A la mancha principal de fuel se añaden
otras de distintos tamaños, muchas de las cuales contaminan
el litoral gallego y 150 playas, donde centenares de voluntarios
y trabajadores tratan de limpiar la arena y salvar las numerosas
aves afectadas. Más de 1.500 toneladas de combustible
se han recogido en playas y costas.
En Asturias se encendió la alarma
cuando dos barcos pesqueros detectaron manchas de carburante
"grandes pero de poca densidad", en el caladero
de Tiberas, 64 kilómetros al norte de Tapia de Casariego.
Esta localidad asturiana está ubicada a pocos kilómetros
de la frontera con Galicia.
Varios ecologistas sobrevolaron de inmediato
la zona y confirmaron la existencia de las manchas avanzando
hacia Asturias.
Ayer por la tarde se detectaron algunas aves
con restos de fuel en la frontera entre Galicia y Asturias.
Los responsables del estudio y protección de aves marítimas
señalaron que "en un futuro muy corto, cuestión
de días, podría haber aves con restos de petróleo
en nuestra costa, lo que hace que estemos muy preocupados".
Algunos expertos indicaron que si continúan
las actuales condiciones meteorológicas, la mancha
podría llegar a Cantabria (Santander), donde ya se
están adoptando medidas de precaución. A continuación
los afectados pueden ser los vascos e, inmediatamente después,
los franceses, ya muy alarmados por la magnitud del desastre.
La prefectura Marítima del Atlántico
(región que incluye al País vasco francés),
declaró que "nuestra prioridad es dar una respuesta
a las manchas que han entrado en el Cantábrico y pueden
ser una amenaza para la costa francesa".
Las autoridades galas señalaron que
existen tres manchas de tres kilómetros cada una, que
serían las detectadas entrando en aguas asturianas.
A mil kilómetros de las costas gallegas
en la provincia andaluza de Huelva han aparecido 50 aves muertas
por contaminación de hidrocarburos, informó
la consejería de Medio Ambiente de la comunidad de
Andalucía.
Otras seis aves empetroladas se encontraron
en el area de Cádiz, y cinco contaminadas en los centros
de recuperación de las Marismas de Odiel y del Parque
de Doñana. Al parecer se trata de aves migratorias
que no crían en las zonas donde fueron encontradas.
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