|
Francia está en alerta para luchar
contra la polución marítima y se prepara para
hacer frente, en su costa atlántica, a una marea negra,
provocada por el naufragio del petrolero "Prestige"
en las cercanías de Galicia. Una pesadilla que les
recuerda la catástrofe ecológica que produjo
el hundimiento del petrolero "Erika" en las costas
francesas tres años atrás, con dramáticas
secuelas económicas para la industria local desde Bretaña
hasta la región de Vende en diciembre de 1999.
El secretario de estado del Transporte y
el Agua, Dominique Bussereau, anunció la puesta en
marcha del Plan Polmar para combatir la marea negra, que se
está solidificando según los expertos. Francia
envió dos aviones y un barco para ayudar a los españoles
a enfrentar las consecuencias de la catástrofe marítima,
que durarán al menos seis años.
Desde Brest a Bayona, a lo largo de la costa
atlántica, los prefectos marítimos y alcaldes
comenzaron a preparar los materiales de limpieza y de freno
de la marea negra. "Si algo sucede, estamos listos para
enfrentarlo", dijo Bussereau en el Consejo de Ministros.
Si la marea llega a Francia, todo dependerá de la meteorología,
de su fuerza y de la cantidad de fuel oil que se filtre del
"Prestige".
Una nueva amenaza para todos los pájaros
marinos del Golfo de Gasconia fue denunciada por la Liga de
Protección de los Pájaros en París. Para
ellos, la lección del "Erika" no ha sido
comprendida. La marea es una catástrofe para el pájaro
conocido como Puffin de las Baleares y para los albatros en
miniatura, de los que sólo quedan 5.000 parejas en
el mundo.
Los científicos del Museo de Historia
Natural de París advirtieron que el hundimiento del
"Prestige" tendrá efectos de largo plazo
en el medio ambiente, con la contaminación de los crustáceos
y los moluscos.
Las voces de preocupación se alzaron
en todos los ámbitos. El presidente francés
Jacques Chirac consideró "inaceptable" esta
catástrofe y discutirá el tema en la cumbre
francoespañola en Málaga.
Después del hundimiento del "Erika"
en las costas francesas, se estableció que no se podía
transportar petróleo en barcos con un solo casco y
la nueva reglamentación debía exigir cascos
dobles desde el 2015. El "Prestige" era un barco
con casco único y ahora Europa puede pedir que esta
reglamentación se aplique de manera anticipada. Mientras
tanto, se establecería una lista negra de barcos que
no cuentan con el casco debido.
El "Prestige", un barco de 26 años,
transportaba fuel oil de Crown Ressources, una filial suiza
de la sociedad rusa Alfa Group, del puerto letón de
Ventpils a Singapur, cuando se hundió frente a Galicia.
"Los progresos en términos de seguridad marítima
son muy lentos en Europa. Un paquete de medidas a raíz
del hundimiento de 'Erika' fue votado en diciembre de 2001
y aún no lo han aplicado", explicó Michael
Luzi de Greenpeace.
Los militantes ecologistas ya lanzaron una
advertencia: que la población no vaya a limpiar las
playas poluidas. Una de las lecciones mayores del "Erika"
es que se trata de un producto tóxico y hay que adoptar
precauciones. Para la defensa ecológica se necesita
algo más que un buen corazón: dinero, tecnología
y productos de limpieza química especializados son
imprescindibles.
En España se agrava la situación
Una fuerte tempestad, con vientos de 110
kilómetros por hora y olas de seis metros, empuja hacia
las costas gallegas una nueva marea negra de gran volumen,
cuando ya están afectados 320 kilómetros del
litoral.
La catástrofe ecológica más
grave que afronta Galicia se amplió ayer al dividirse
por la fuerza del huracán las principales manchas de
fuel. Siete manchas viajan en direcciones diversas y una de
ellas amenaza seriamente el Parque Marino de las Islas Atlánticas.
Hace nueve días que el petrolero "Prestige",
una nave antigua y deteriorada, tuvo una rotura y vertió
4.000 toneladas de petróleo que afectaron la llamada
"Costa de la Muerte" de Galicia. La nave fue arrastrada
mar adentro por dos remolcadores, pero se partió en
dos y al hundirse derramó unas 10.000 toneladas de
crudo.
El fuel afectó la zona de Corcubión
y llegó a las playas de Ferrol. "Esta catástrofe
puede agravarse en las próximas horas", dijo el
alcalde Rafael Mouzo.
|