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| La Costa da Morte sufre una marea
permanente de fuel, que ayer alcanzó en muchos
puntos un metro de grosor. Los vientos, que arrastran
el chapapote hacia Fisterra, alejan, sin embargo,
el riesgo de marea negra de las Rías Baixas.
La fotografía muestra la dramática
situación de la costa noroccidental gallega,
bañada por el espeso alquitrán, y
la dificultad del trabajo de los voluntarios ante
la magnitud de la catástrofe. |
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| Un grupo de percebeiros de Muxía
trabajan como voluntarios para limpiar el fuel del
cabo Touriñán. |
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MULTIMEDIA
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La
contaminación en el mar.
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Excelente material del diario
La Vanguardia de España.
NO DEJES DE VERLO. |
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La Xunta de Galicia gestionará en
solitario la coordinación de los voluntarios que luchan
contra la marea negra y encomendará esa responsabilidad
a una consejera que abandonará el Gobierno a principios
de enero para optar a la alcaldía de Vigo. Mientras
ayer se anunciaba oficialmente esta decisión, en la
Costa da Morte arreciaba la llegada de fuel al litoral, con
manchas que superaban el metro de grosor, en tanto que el
viento alejaba momentáneamente el peligro de contaminación
de las Rías Baixas.
Entre las localidades más afectadas
por esta nueva marea negra se encuentran Ribeira, Carnota,
Camariñas, Fisterra, Corme, Muxía, Corcubión
y Muros, que ya han sufrido las anteriores oleadas de fuel.
Las previsiones meteorológicas indican que el viento
seguirá arrastrando fuel hacia esta zona. Las Rías
Baixas, que por ahora permanecen libres de fuel, se encuentran
en situación de máxima alerta de cara al fin
de semana.
Mientras tanto, sigue la crispación
en Galicia. Un camión del Ejército fue incendiado
ayer de madrugada mientras estaba aparcado en la localidad
de Carnota. Más al sur, en Sanxenxo y en Poio, aparecieron
sendos artefactos incendiarios ante sedes del PP, aunque no
llegaron a funcionar. Los autores de los ataques no han sido
identificados, aunque la Guardia Civil cree que ambos incidentes
podrían estar relacionados.
En cuanto a los voluntarios, la asunción
de la coordinación por parte de la Xunta entrará
en vigor el 1 de enero, ya que hasta entonces la Administración
gallega se ocupará de montar el dispositivo correspondiente,
según decidió ayer el Consello que preside Manuel
Fraga. Se trata de agilizar las relaciones entre los distintos
departamentos implicados, centralizar en un órgano
toda la información y coordinación, habilitar
un único teléfono gratuito para recibir ofertas
de cooperación y aportar a los ayuntamientos personal
que ayude en la acogida y gestión del voluntariado.
La decisión se toma tras los problemas registrados
con la compañía Tragsa, encargada hasta ahora
de coordinar a los voluntarios.
No obstante, los voluntarios también
precisan una clarificación de los mensajes que lanzan
los gobernantes. Ayer mismo, el director general de Costas,
del Ministerio de Medio Ambiente, José Trigueras, hizo
una declaración para disuadir de viajar a Galicia a
los voluntarios indiscriminados, cuya entrega
agradece, pero necesitamos personal profesional y preparado.
Asegura Trigueras que ahora que ya hay 91 playas aparentemente
limpias, lo que se requiere es un trabajo más especializado.
Sugirió que las facultades de Biología o de
Ciencias del Mar supervisen a las nuevas oleadas de cooperantes.
A partir de esta noche se espera en la Costa
da Morte una nueva marea de voluntarios. Ayer permanecían
en la zona 2.523, según fuentes gubernamentales, pero
este fin de semana pueden alcanzar los 10.000, como aconteció
en ocasiones anteriores. A pesar de la declaración
de Trigueras, no faltará trabajo, porque el mar está
escupiendo en ese litoral todo el fuel del que se están
librando las Rías Baixas, donde el viento sopla a su
favor.
Las previsiones meteorológicas son
igualmente negativas para hoy, tanto porque acercarán
las manchas a tierra como porque dificultan el trabajo a flote.
En la ría de Arousa, no obstante, los tripulantes de
40 embarcaciones se afanaron ayer por retirar del mar una
mancha bastante importante, de unos 100 metros
de longitud, que estuvo a punto de introducirse en la bahía.
En el lugar del hundimiento el vertido sigue siendo notable,
según admite el propio Gobierno central, que tiene
localizados dos focos de 0,5 y 0,9 kilómetros cuadrados,
en tanto que a 20 millas de Muros flota otro frente de cinco
manchas densas.
La Xunta, por su parte, anunció que
hoy pagará a 16.023 personas que se han quedado sin
trabajo por la catástrofe del Prestige
el subsidio quincenal correspondiente a la segunda mitad de
diciembre. En total son casi 17,3 millones de euros, a razón
de 40 euros por pescador y día más otras cantidades
para los armadores en función del tonelaje de los buques.
Asimismo, la Administración autonómica ha constituido
una fundación que gestionará y canalizará
las aportaciones que entidades públicas y privadas
están realizando para paliar la ruina en que han quedado
sumidas las gentes del mar.
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