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| Una voluntaria limpia con las
manos la arena de la playa de Muxia. |
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LA CORUÑA/LISBOA -- El gobierno español
proseguía el domingo con sus esfuerzos por limpiar
la mancha de petróleo causada por el vertido del naufragado
buque Prestige en las costas gallegas, mientras que la marina
portuguesa dijo que el buque cisterna seguía vertiendo
más combustible al mar.
El número de personas implicadas en
las tareas de limpieza de las 136 costas y playas de Galicia
asciende a 600 voluntarios, y el gobierno español dijo
que este número se incrementaría hasta llegar
a la cifra de 1.000 personas.
Entre tanto, diversos grupos ecologistas
se quejaron ante las autoridades españolas de que rechazaban
su ayuda para colaborar en las tareas de limpieza del vertido
dejado por el buque, de 26 años de antigüedad,
que se hundió el pasado martes en aguas del Atlántico
a unos 195 kilómetros de las costas gallegas.
Hasta el momento han sido recogidas 1.245
toneladas de combustible de las costas españolas, de
las 11.000 que el gobierno estima han sido vertidas al mar
por el Prestige.
El desastre ecológico obligó
a las autoridades a prohibir la pesca en 500 kilómetros
a lo largo de la costa gallega, después de que la mancha
causó la contaminación de centenares de aves
y puso en peligro uno de los caladeros de pesca más
ricos de la zona.
Portugal denuncia más vertidos
Por otra parte, el Instituto Hidrográfico
portugués denunció el domingo que el Prestige
seguía vertiendo combustible al mar en la zona en la
que se hundió el buque a pesar de los desmentidos de
las autoridades españolas.
No obstante, el capitán Augusto Ezequiel,
director técnico del Instituto Hidrográfico
de la Marina portuguesa, dijo que la mancha, divisada por
última vez el sábado pasado, no permanecía
estable y podría terminar cuando el naufragio hubiera
concluido.
"Se detectó un vertido en esta
zona," dijo Ezequiel. "Seguía saliendo a
la superficie en la zona en la que se hundió buque,"
agregó.
El gobierno español sostiene, en cambio,
que no ha habido indicaciones de nuevos vertidos desde que
el buque se hundió y que las más de 60.000 toneladas
de combustible se solidificarían con las frías
aguas del fondo del Atlántico.
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| Las tareas de limpieza no se detienen. |
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La interrupción del temporal que azotó
las costas gallegas durante varios días permitió
que los barcos especializados pudieran llegar a la zona donde
el buque se partió en dos antes de hundirse, para emprender
las labores de limpieza.
No obstante, las diferentes embarcaciones
no pudieron trabajar el sábado en las tareas de limpieza
debido al fuerte oleaje en esa zona.
Embarcaciones españolas, francesas
y holandesas estaban trabajando a 150 kilómetros al
oeste de las costas españolas, donde la estela del
vertido se ha fragmentado en centenares de pequeñas
manchas en un área de 19 kilómetros por 29 kilómetros.
Además, los fuertes vientos han arrastrado el combustible
hacia las costas de Galicia.
Se espera para esta semana la llegada de
embarcaciones especializadas en tareas de limpieza de petróleo,
procedentes de Alemania, Gran Bretaña, Bélgica
y Holanda.
Existen barreras flotantes dispuestas a lo
largo de 25 kilómetros para impedir que se pueda extender
la mancha de combustible y estas protecciones podrían
llegar a duplicarse con las ayudas prometidas por la Unión
Europea, dijeron funcionarios del bloque de los 15.
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