|
JOHANNESBURGO, Sudáfrica - El secretario
general de Naciones Unidas, Kofi Annan, advirtió a
los líderes mundiales reunidos el lunes en la Cumbre
de la Tierra sobre los riesgos de continuar una vía
de desarrollo que, según él, "devasta el
medio ambiente y deja a la mayoría de la humanidad
en la miseria", e instó a que "no nos engañemos
al mirar un cielo despejado y creamos que está todo
bien. No está todo bien".
La conferencia de diez días comenzó
la semana pasada y el lunes fue el primer día en que
sesionaron jefes de estado.
Annan, quien es oriundo de Ghana y encabeza
la ONU desde 1996, recordó a los participantes de la
cumbre acerca de "las 13 millones de personas... amenazadas
por el hambre" solamente en Africa.
"Enfrentemos la verdad incómoda",
dijo Annan. "El modelo de desarrollo al que estamos acostumbrados
ha sido demasiado fructífero para pocos y fallido para
muchos", afirmó. "Una vía de prosperidad
que devasta el medio ambiente y deja a la mayoría de
la humanidad en la miseria, pronto demostrará ser un
callejón sin salida para todos".
Las negociaciones para el documento definitivo
de la cumbre han sido lentas, demoradas por la búsqueda
de un balance entre la meta de sacar a millones de personas
de la pobreza y encontrar formas de atenuar el daño
al medio ambiente, pero los negociadores que trabajaron hasta
la madrugada del lunes se veían alentados por algún
tipo de compromiso.
La primera ministro de Nueva Zelanda, Helen
Clark, dijo que su delegación estaba desilusionada
por la falta de progreso en lo concerniente a la energía
renovable, pero complacida con el progreso en otros temas.
"Nuestra gente esta contenta con el
progreso hecho sobre el agua y salubridad, cuestiones de salud,
pesca, por lo que tengo muchas esperanzas de que los líderes
mundiales se irán de esta cumbre sintiendo que han
hecho una diferencia verdadera", dijo Clark.
Sin embargo, Annan subrayó que pocos
cambios podrían ocurrir a menos que los líderes
mundiales "dejan de estar a la defensiva económicamente
y comienzan a ser políticamente valientes". Agregó
que "si hay una palabra que debería estar en la
boca de todos en esta cumbre, el concepto que encarna todo
lo que confiamos en lograr aquí en Johannesburgo, esa
es responsabilidad: responsabilidad el uno hacia el otro pero
especialmente hacia los pobres, los vulnerables y los oprimidos".
"Tiene que salir un mensaje desde este
hogar inicial de toda la humanidad de que estamos listos y
preparados a ser juzgados no por el número y la elocuencia
de las resoluciones que adoptamos sino por la velocidad y
el compromiso con el que implementamos nuestros acuerdos,
que deben servir a los pueblos del mundo", dijo Annan.
"Nada puede justificar un fracaso de nuestra parte de
responder a esta expectativa".
|