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Si bien la década entre la Cumbre
Mundial de la Tierra de Río de Janeiro y la de Johannesburgo
a fines de este mes está marcada por el fracaso de
los gobiernos en prevenir la degradación del medio
ambiente o en rescatar a la humanidad de la pobreza y el hambre,
los últimos 10 años han visto un enorme resurgimiento
de grupos civiles preocupados por estos importantes temas
globales. Los grupos son conocidos en todos lados como organizaciones
no gubernamentales (ONG).
Ellas participarán en un gigantesco
foro global paralelo a la Cumbre Mundial para el desarrollo
sostenible, buscan presionar a los líderes gubernamentales
y representarán una parte importante de las más
de 60.000 personas que se espera concurran al acontecimiento
que tendrá lugar desde pasado mañana hasta el
4 de septiembre.
"Como ciudadanos tenemos mucho poder
e influencia que podemos utilizar en beneficio de la sociedad",
afirmó Serryn Janson, directora internacional del programa
mundial de la cadena del día de la Tierra. "Nuestra
falta de coordinación es un problema, pero refleja
el caos social."
Aseguró que muchas ONG usarán
la cumbre como "disparador para crear cadenas de trabajo
sobre los temas críticos" para evitar que estos
caigan en un "agujero negro" al terminar el encuentro.
"Hay mucha desilusión por el proceso -agregó-,
pero el cambio debe venir de abajo hacia arriba y no a la
inversa."
Voluntariado
organizado
Los grupos forman parte de lo que se llama
en general "sociedad civil" para distinguirlas de
los gobiernos o de organizaciones gubernamentales internacionales.
Las organizaciones voluntarias florecen mejor en las sociedades
abiertas donde los ciudadanos contribuyen al bienestar común
con su tiempo y su propio dinero, independientemente de las
acciones y deseos del Estado. Por eso, siempre tuvieron problemas
en los países totalitarios y todavía son consideradas
subversivas en China.
La Unión de Asociaciones Internacionales
de Bruselas cuenta con cerca de 17.000 organizaciones de todo
el mundo y algunos miles más nacionales, religiosas
o dedicadas a un solo tema. Los Estados Unidos tienen alrededor
de 2 millones de organizaciones voluntarias, la mayoría
creadas desde los años 70. En Europa del Este han aparecido
alrededor de 100.000 asociaciones desde la caída del
comunismo. Algunos grupos se ocupan de un solo tema y otros
son multifacéticos como la World Wide Fund for Nature,
que tiene 5 millones de miembros.
Las ONG han conseguido influencia con la
tecnología informática. Jody Williams, premio
Nobel por su trabajo en una coalición internacional
para la prohibición de las minas terrestres, aseguró
que su principal arma ha sido el e-mail. Existen también
miles de sitios web dedicados a temas ambientales y de desarrollo.
Como los lobbies comerciales rechazan todo
tipo de control sobre esos temas, podría haber un enfrentamiento.
Según el Worldwatch Institute, organización
ambientalista y de investigación social, "está
claro que la Cumbre sobre la Tierra tiene lugar en una nueva
era de activismo ciudadano transnacional que está transformando
radicalmente el panorama de la diplomacia internacional".
Los voluntarios de las organizaciones civiles como la Cruz
Roja Internacional o Médicos sin Fronteras a menudo
llegan antes que las fuerzas de las ONU a brindar ayuda en
las zonas de conflicto y frecuentemente pierden sus vidas.
Kofi Annan llama a estas organizaciones "la conciencia
de la humanidad".
Pero a menudo también se las critica.
Su papel en las casi tres cuartas partes de ayudas oficiales
despierta preocupación en algunos países en
desarrollo que piensan que los países ricos las usan
para escapar de acuerdos intergubernamentales, también
se las critica en los países pobres por considerárselas
una nueva forma de que los países ricos perpetúen
su influencia.
En los países en desarrollo se dice
que crean dependencia y distorsionan las economías
al contratar el mejor personal local con salarios que ni sus
gobiernos ni sus empresas pueden afrontar. Tampoco se salvan
de escándalos, acusaciones y tintes sectarios. Un informe
de principios de año da cuenta sobre trabajadores de
aproximadamente 40 organizaciones que utilizaron su poder
y sobornos con alimentos para obtener favores sexuales de
menores.
Por otro lado, un grupo perteneciente a la
secta Moon se presenta como el vocero mundial de las asociaciones
de voluntarios, lo que no es cierto. Mientras Friends of the
Earth solicita regulaciones a las corporaciones, las ONG no
lo están, no están contempladas por ninguna
ley internacional y dada su diversidad sería difícil
idear regulaciones que se adecuen a todas ellas.
Algunos gobiernos incluirán ONG entre
sus delegaciones y las asociaciones civiles más importantes
estarán en la cumbre en asociación con la ONU
o sus agencias. Pero la mayoría de las ONG pequeñas
se mantendrán a distancia de la reunión principal
y de los líderes gubernamentales que estarán
aislados por una barrera de seguridad impenetrable. Pero todas
cumplirán un papel importante.
En algunas ocasiones, las ONG ocupan el lugar
de los sindicatos donde éstos son corruptos, ineficientes,
están bajo control del Estado, o donde la libertad
de capital los dejó sin poder para contribuir al bien
de la sociedad.
Mientras muchas ONG desean participar en
asociación con organizaciones comerciales, internacionales
y gubernamentales, otras se oponen firmemente a lo que consideran
una acción corporativa del proceso de desarrollo y
una progresiva privatización de los bienes comunes
como el agua y los servicios de salud.
Esto significa que Johannesburgo probablemente
verá la misma clase de protestas antiglobalización
que persiguieron a otros encuentros internacionales en los
últimos años. Además, Sudáfrica
tiene algunas de las más activas ONG y, posiblemente,
vociferarán contra problemas que no sólo se
discutirán en la cumbre, sino que pueden encontrarse
en abundancia en las mismas puertas del encuentro, tales como
el acceso al agua limpia.
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