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PARIS.- Una ancha avenida de Madrid y el
nombre de un lugar es todo lo que queda de un proyecto radical
para revolucionar la vida en las ciudades. La avenida se llama
Arturo Soria, y el lugar es Ciudad Lineal. Soria imaginó
ciudades que algún día extenderían a
lo largo de espinas centrales desde Cádiz hasta Leningrado,
y desde Bruselas a Pekín, todas con fácil acceso
a los trolleys o trenes, por un lado, y al campo, por el otro.
"Tenemos que urbanizar el campo y ruralizar
las ciudades", solía decir. Su ciudad comenzó
en dirección a París, en 1890, pero el proyecto
se abandonó después de sólo unos kilómetros
por falta de inversiones, y desde entonces Ciudad Lineal fue
tragada por la expansión de la capital hacia la planicie
castellana.
La Ciudad Lineal hubiera significado un modelo
alternativo a la mayoría del mundo habitado de hoy:
un crecimiento imparable que afecta tanto a los países
ricos como a los pobres. La urbanización postula grandes
preguntas acerca de la sociedad, la economía y el medio
ambiente a la cumbre mundial sobre el desarrollo sustentable,
que comienza el lunes.
En las épocas de Soria, había
sólo 16 ciudades con más de un millón
de habitantes -la más grande era Londres, con siete
millones- y sólo el 7 por ciento de la población
mundial podía ser descripta como urbana. En los últimos
40 años, la población mundial se duplicó,
pero en las áreas urbanas se quintuplicó, y
su expansión está acelerándose exponencialmente.
En los próximos cinco años, más de la
mitad de la población mundial estará viviendo
en las ciudades, según las Naciones Unidas, y para
2030 alrededor de cinco mil millones de personas vivirán
en áreas urbanas.
Los países desarrollados están altamente urbanizados,
y el fenómeno más asombroso es el crecimiento
rápido de la urbanización en los países
en desarrollo con infraestructuras inadecuadas. Africa está
en camino de tener más de 70 ciudades de más
de un millón de habitantes. En pocos años, 23
ciudades contarán más de diez millones de personas
y muchas -incluyendo Bombay, Lagos, Dakar, San Pablo y Karachi-
estarán disputándole a Tokio el título
de la metrópoli más grande del mundo. Tokio
tiene más de 26 millones de residentes, pero parece
haber alcanzado un tope, y algunas ciudades del mundo desarrollado
están incluso perdiendo habitantes.
Las ciudades se están fundiendo con
vastas áreas metropolitanas a lo largo de corredores
de transporte, como el que existe en el noreste de los Estados
Unidos, o el complejo Tokio-Osaka-Nagoya, de más de
40 millones de habitantes. La tendencia hacia la urbanización,
acompañada por las migraciones masivas que están
ocurriendo actualmente, son tan veloces y extendidas que no
tenemos un adecuado aparato conceptual para administrar el
proceso.
Como dijo David Harvey, un teórico
americano de planificación urbana, "las calidades
de vivir en las ciudades en el siglo XXI definen las cualidades
de la civilización". A juzgar por el estado actual
de las ciudades, dijo, las personas pueden no encontrar la
civilización que se acerca muy amigable. Una mezcla
fatal de pobreza concentrada, violencia, problemas sociales,
e infraestructura a punto de derrumbarse representa "una
pesadilla en la que todo lo que se juzga peor en el carácter
de la humanidad se reúne en la desesperación".
La primera cuestión para Johannesburgo:
¿cómo puede la tendencia hacia las megaciudades
coexistir con la necesidad de proteger el medio ambiente global?
Las ciudades contribuyen prioritariamente al calentamiento
global: producen alrededor del 80% de las emisiones de dióxido
de carbono responsables del calentamiento, según un
informe de la Universidad Johns Hopkins.
Otras
preguntas
¿Hay mejores modelos para el desarrollo
urbano que el motorizado por el automóvil? ¿Pueden
nuevas ciudades en regiones sin recursos desarrollar sistemas
de cloacas y disposición de residuos suficientemente
rápido como para evitar serios brotes de enfermedades
contagiosas? ¿Existe esperanza de encontrar trabajo
para los jóvenes y evitar la amenaza de la frustración
y la pobreza? ¿Cómo puede el manejo de la sociedad
ser fortalecido para asegurar que la expansión de las
ciudades sea un proceso ordenado?
Para mantener el ritmo del crecimiento urbano,
el equivalente de 1000 ciudades de tres millones de habitantes
tendrán que ser construidas en los próximos
cuarenta años, casi tantas como las que existen hoy.
Los Estados Unidos están urbanizados
en un 77 por ciento, apenas un poco menos que Europa, pero
sus extensas aglomeraciones de viviendas individuales y edificios
se tragan miles de kilómetros cuadrados de tierra cultivable
cada año, y los suburbios se están expandiendo
a un ritmo mucho mayor que las ciudades centrales.
En la Conferencia de las Naciones Unidas
sobre el Habitat, de 1996, los gobiernos coincidieron en que
las ciudades no pueden ser exitosas económica, política
o culturalmente si las divisiones entre pobres y ricos continúan
creciendo.
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