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JOHANNESBURGO.- Exhaustos negociadores buscaban
ayer acordar en la Cumbre para la Tierra formas de enriquecer
a las naciones pobres sin dañar el planeta, tratando
de resolver los estancados debates sobre comercio, energía
y sanidad antes de la llegada de sus líderes, mientras
se esperan para hoy importantes marchas contra la globalización.
Las negociaciones entre los países ricos y pobres sobre
cómo hacer que el mundo sea mejor y un lugar más
justo para todos sus habitantes parece estar llegando a su
clímax en la enorme reunión, en la cual el anfitrión,
Sudáfrica, se refirió a esas diferencias como
el "apartheid global".
"Los próximos dos o tres días son vitales",
dijo el ministro británico de Medio Ambiente, Michael
Meacher.
Una gran manifestación de protesta de los militantes
de 17 movimientos alternativos -entre sociales, étnicos,
religiosos y ecologistas- está prevista para hoy y
marchará desde el empobrecido barrio de Alexandra hasta
las cercanías del rico suburbio de Sandton, donde se
realiza la cumbre.
Delegados dijeron que las diferencias podrían mantenerse
hasta la llegada de los jefes de Estado, pasado mañana,
arriesgándose a provocar un disgusto a los mandatarios,
que esperan que sus colaboradores lleguen a un acuerdo antes
de esa fecha.
"Simplemente, esto no es lo suficientemente bueno",
afirmó el ministro danés de Medio Ambiente,
Hans Christian Schmidt. "O solucionamos más puntos
más rápido a nivel técnico o vamos a
tener que pasarlos al nivel político."
Sentido de la urgencia
"Todavía no hay un acuerdo en
temas importantes, como las condiciones sanitarias, la energía
renovable y los derechos humanos", dijo la Unión
Europea (UE) en un comunicado, detallando 14 puntos que aún
deben ser resueltos. "Se necesita tener sentido de la
urgencia."
Si bien la mayor parte del texto de las Naciones Unidas, patrocinadora
de la reunión, ya fue acordado, todavía quedan
temas sin resolver, como la energía "verde",
el comercio, la globalización, las condiciones de sanidad
y el buen gobierno.
Los delegados están tratando de reconciliar las diferencias
entre la UE y los Estados Unidos, blanco de las críticas
más fuertes de la cumbre. La irritación europea
se debe a que Washington sigue inconmovible en su negativa
a fijar fechas, en particular para reducir a la mitad el número
de personas que carecen de agua potable, que la UE quiere
fijar en 2015.
Por otro lado, los países en vías de desarrollo
les piden a las naciones ricas que hagan mayores esfuerzos
para recortar los subsidios a sus propios agricultores, que
evitan que ingresen en sus mercados las exportaciones del
Tercer Mundo.
Casi 100 líderes mundiales provenientes de los casi
200 países representados en las Naciones Unidas llegarán
aquí pasado mañana para firmar un plan amplio,
aunque no vinculante, en el cual se hace un llamado que va
desde limpiar los recursos de agua hasta evitar la tala de
árboles y reforzar la lucha contra el sida.
También el lobby de los vegetarianos se hizo presente
en esta ciudad, enviando a una representante con hojas de
lechuga como único atuendo. Lisa, de 26 años,
recordó que "en Estados Unidos unos 26.000 millones
de animales mueren cada año para suministrar carne
a los consumidores".
En tanto, doce activistas de Greenpeace -entre ellos dos argentinos-
arrestados por protestar ocupando una central nuclear sudafricana,
el sábado último, se declararon culpables ayer,
ante la Corte de Atlantis, cuyo juez pospuso la sentencia
para pasado mañana.
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