 |
| En Europa existen campos sembrados
con plantas transgénicas, como éste
en el Reino Unido. |
|
Washington decidió desafiar ante la
Organización Mundial de Comercio la moratoria europea
en la comer-cialización de los productos genéti-camente
modificados o transgénicos.
Según el gobierno del presidente
Goerge W. Bush, la Unión Europea pone trabas para la
importación de estos productos, lo cual interpretan
como barreras no arancelarias.
Esta denuncia ha recibido el apoyo de Argentina,
Canadá, Egipto como co-denunciantes, además
de otros 9 países, la mayoría de ellos latinoamericanos.
La Unión Europea había aceptado
la producción y venta de transgénicos, incluidos
el maíz y la soja, hasta 1988, año en que impuso
una moratoria a futuras solicitudes.
Trangénicos en Europa
El 75% de las cosechas de soja, el 71% del
algodón y el 34% del maíz producidos en Estados
Unidos es genéticamente modificado.
Para Arantxa González, portavoz de
comercio de la Comisión Europea, no es el momento para
la denuncia ni es necesaria.
"En Europa, desde octubre de 2002, hay
un sistema para probar transgénicos que es claro, no
discrimina y es transparente y ya hay 19 peticiones que están
siendo examinadas".
Por su parte, Robert Zoellick, representante
de Comercio de EE.UU. dice que la Unión Europea ha
instalado una barrera comercial que impide el uso global de
la tecnología que podría beneficiar a los productores
y consumidores en el mundo.
Objeciones
 |
| La UE asegura que no se niegan
a los productos trans-génicos. |
|
Sin embargo, para Arantxa González
"la moratoria europea que pudo existir en el pasado es
parte del pasado".
"En Europa nos gusta la biotecnología
y comemos productos transgénicos. Más que oponernos
a la biotecnología, tenemos un sistema que antes de
autorizar estos productos genéticamente modificados
en el mercado queremos asegurarnos que no son nocivos para
nuestros consumidores".
Estados Unidos acepta que la Organización
Mundial de Comercio autoriza la imposición de controles
sobre cientos de productos por motivos sanitarios y de medio
ambiente.
No obstante, insiste en que la Unión
Europea no ha producido pruebas científicas que justifiquen
la moratoria en el caso de importación de productos
transgénicos.
Desde la perspectiva de la Unión Europea,
sin embargo, las reglas internacionales permiten a cada país
adoptar una postura con respecto a estos productos.
"La Unión Europea no tiene ningún
problema en permitir la venta de transgénicos en Europa
pero asegurémonos que no son malos ni para consumidores
ni para medio ambiente", recalcó la protavoz de
comercio de la Comisión Europea.
|