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| Para Salleras, un canal na-vegable
sería la solución. |
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Aarón Castellanos. "No sólo
es factible, es necesario hacer una hidrovía en la
llanura pampeana", afirmó categórico el
presidente comunal de esta localidad, Eduardo Salleras, tras
conocer la opinión del experto alemán Caspar
Linder, quien visitó el lugar para evaluar la factibilidad
de la obra. "Están dadas las condiciones físicas
para encarar un canal navegable con múltiples funciones",
insistió Salleras y adelantó que el próximo
paso será realizar un estudio hidrogeológico
de las aguas subterráneas para poder darle forma al
proyecto.
"La Pampa Húmeda tiene condiciones
físicas muy favorables para hacer una hidrovía",
dijo Salleras a partir de la visita de Linder, y aseguró
que la necesidad de concretarla es independiente de las condiciones
estacionales que inciden sustancialmente en el comportamiento
hídrico.
"Con un canal navegable se puede resolver
varias cuestiones como evacuar los volúmenes de agua
o fijar y garantizar el nivel de las napas de acuerdo a las
circunstancias, por lo que es recomendable aún en épocas
de seca", explicó. Entre sus recomendaciones,
el experto alemán apuntó promover la pesca y
la regulación de La Picasa en una sola cota y la reducción
de los espejos de agua para evitar la evapotranspiración
de agua dulce.
Antes de irse Linder expuso los primeros
resultados de su diagnóstico en el Centro Argentino
de Ingenieros en Buenos Aires. Allí entre otras cuestiones
quedó sentado que la hidrovía se puede financiar
desde el país y que tiene un costo de 600 millones
de dólares.
Cien dólares por hectárea
"Si logramos normalizar seis millones
de hectáreas la hidrovía costaría cien
dólares por cada una de esas unidades, a pagar en los
diez años que durará la obra y que los productores
sólo pondrían como garantía de un crédito
ya que se pagaría con producción y con la disminución
del costo de fletes. Entre los beneficios también se
contabilizan unos 50 mil puestos de trabajo relacionados con
mano de obra directa e indirecta con la obra, incluida la
industria naval y la forestación. "Cualquier gobierno
que gane debería tener en cuenta esta obra pública",
destacó Salleras, y agregó que los dueños
de los campos afectados a la hidrovía recibirían
una rentabilidad de por vida.
El jefe comunal de esta pequeña localidad
del sur santafesino, principal portavoz del proyecto de la
hidrovía, dijo que creyeron matar a Aarón Castellanos
cuando lo inundaron "pero en lugar de morir resucitó"
y hoy vive de la pesca. "A partir de una catástrofe
-consideró- hoy el pueblo tiene un proyecto productivo
de pesca con posibilidades de exportación que supera
a la producción agrícola que tendrían
los campos actualmente inundados".
Otras ventajas que esbozó Salleras
las atribuyó a que la obra podría resolver la
escasez de humedad que se produce con la retracción
de las napas en tiempos de sequía. "En la provincia
de La Pampa estuvieron a punto de perder la cosecha gruesa
por falta de agua mientras a pesar de que el año pasado
estuvieron inundados", relató para ilustrar sus
hipótesis de utilizar la hidrovía como reguladora
del agua en la llanura ya que estará conectada al río
Paraná o de la Plata.
Según el presidente comunal de Aarón
Castellanos, la hidrovía no sólo normalizaría
los actuales anegamientos sino que estandariza con un cierto
margen de error la situación hidrológica de
toda la región. Además, dijo que si bien se
estudió la salida del canal navegable a través
del arroyo Pavón, hay otras alternativas factibles
como Arroyo del Medio, el río Arrecifes o el Salado.
También apuntó que la obra ayudaría a
sanear unos seis millones de hectáreas, incluido el
territorio bonaerense.
Otro tema a dirimir es cuáles serán
las cuencas tributarias de la obra. "Entre los potenciales
aportes se cuentan los arroyos El Gato, El Ají y Santa
Catalina, además del complejo río Quinto",
explicó Salleras y acotó que al momento sólo
se conocen teorías sobre su comportamiento. Al respecto
adelantó que prevé iniciar gestiones para que
Alemania envíe un experto para realizar estudios hidrogeológicos.
"Hasta el momento nadie puede dar cuenta de la existencia
o no de los brazos subterráneos del río Quinto
pero no se sabe nada al respecto", acotó.
A favor y en contra
El día siguiente a la partida de Caspar
Linder quedó constituida una institución para
seguir estudiando la importancia y factibilidad de una hidrovía
en el centro del país. Está formada por la Confederación
General Económica, el Centro de Ingenieros de Rosario,
el grupo de Productores Autoconvocados del Sur de Córdoba,
entre otras entidades. "No sólo se podría
estabilizar hidrológicamente a la región, sino
también permitirá sacar la producción
agropecuaria a un costo cinco veces menor al actual",
sintetizó Salleras. La hidrovía también
contempla áreas de forestación.
Respecto de las otras soluciones para resolver
el problema de las inundaciones en la zona, actualmente está
en proceso licitatorio la llamada alternativa sur. Salleras
calificó a este proyecto como "exiguo para resolver
los anegamientos de La Picasa, aliviará muy poco y
técnicamente es una obra complicada y costosa",
señaló. Sin embargo, opinó favorablemente
de la salida por el arroyo Pavón, que utiliza una parte
de la canalización ya realizada -conocida como alternativa
norte- la cual, según el especialista germano "está
bien hecho". Este proyecto sería compatible con
una futura hidrovía.
No obstante, Salleras reconoció que
esta canalización no estará exenta de conflicto
por su potencial incidencia sobre las napas y la eventual
salinización de las tierras que atravesaría.
"Este interrogante se podría dirimir con el estudio
hidrogeológico que propuse y que estaría en
condiciones de garantizar el comportamiento de las napas",
comentó, pero aclaró que esa disyuntiva no estaría
presente en el proyecto de la hidrovía porque esta
llevaría agua dulce de acuerdo a la diferencia de densidades
que desagüe.
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