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La gente de Esquel marchó una vez
más contra la explotación de una mina de oro
y plata. Alrededor de 3.500 personas se movilizaron ayer por
las calles céntricas de esta ciudad de la cordillera
chubutense: pidieron a las autoridades que no modifiquen la
fecha del plebiscito previsto para el 23 de este mes.
Los manifestantes partieron de la Plaza San
Martín y se detuvieron frente al Concejo Deliberante.
Después, en la sede de la empresa El Desquite, en 25
de Mayo y San Martín. Allí se acostaron y levantaron
cruces blancas de cartón. La marcha culminó
en la plaza, donde se leyó un documento y se organizaron
mesas de debate y una radio abierta. Eran en su mayoría
vecinos de la ciudad.
La empresa El Desquite, propiedad de la multinacional
canadiense Meridiam Gold, compró en 1.400 millones
de dólares un yacimiento de oro y plata ubicado a 7
kilómetros de la ciudad. Hará una inversión
de 100 millones de dólares y creará 1.500 puestos
de trabajo directos e indirectos. Pero la gente del pueblo
y de las localidades vecinas se opone: tienen temor a la contaminación
del medio ambiente debido a que, para sacar el oro y la plata
de la roca, la empresa utilizará grandes cantidades
de cianuro, un elemento altamente tóxico.
La reacción de la gente de Esquel,
ciudad de 30 mil habitantes, hizo que el Concejo Deliberante
aprobara la realización de un plebiscito obligatorio
y no vinculante. Los habitantes deberán votar por el
"sí o el no" al emprendimiento minero. Los
propietarios de la mina se defienden. Y dicen que han tomado
todos los recaudos necesarios. Y también que cumplieron
con las leyes provinciales de medio ambiente.
La Legislatura provincial suspendió
la audiencia pública de impacto ambiental, prevista
inicialmente para el 29 de marzo. La suerte del proyecto queda
ahora en manos del plebiscito.
"Tengo la obligación moral de
tener en cuenta la voluntad de la gente en la consulta. Si
el "no" gana en forma contundente no voy a firmar
la habilitación para que la mina pueda comenzar los
trabajos en Esquel", dijo ayer el intendente Rafael Williams.
Al igual que el gobernador José Luis Lizurume, el intendente
Williams apoya el empredimiento. "Pero no puedo hacer
oídos sordos a un resultado contundente", declaró.
Los manifestantes recorrieron las calles
con carteles en contra de la explotación. Eran tres
cuadras completas de gente que se manifestó en total
orden. "Sí a la vida, no a la mina", decían
algunas leyendas. La mayoría era gente de Esquel, aunque
se notaron grupos minoritarios procedentes de otros pueblos
como Lago Puelo, El Maitén, El Hoyo y Epuyén.
El emprendimiento produjo un importante enfrentamiento
en la sociedad: sectores de desocupados, sobre todo de la
construcción, se manifiestan en favor de la explotación.
Meridiam Gold es una empresa con una importante historia dentro
de la minería mundial. Explota yacimientos en Chile,
Estados Unidos y Perú. Del complejo El Desquite espera
obtener "Barra Doré", aleación de
oro y plata con buen precio en el mercado. Para ello deberá
utilizar 6 toneladas de cianuro por día.
Desde la movilización, Alejandro Corbelletto,
perteneciente a los vecinos autoconvocados, dijo que "ésta
es la última movilización antes del plebiscito.
Esta vez salimos a la calle para que no se modifique la fecha".
Según técnicos de la empresa,
"la utilización de cianuro no traerá riesgos.
Se han tomado todas las precauciones necesarias. No existen
riesgos adicionales. Para la salud y el medio ambiente todos
los riesgos se han minimizado".
La cantidad de gente en la movilización
es un toque de atención para las autoridades provinciales:
de no llevarse a cabo el proyecto minero, de triunfar la negativa
deberá indemnizar a la empresa en una cifra millonaria.
Entre cantos y pancartas la gente siguió
ayer en la plaza San Martín hasta la noche. "Ahora
nos movilizaremos a las urnas el 23", aseguró
Corbeletto
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