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La caravana de protesta arrancó a
las 11 de ayer en El Bolsón (Río Negro) y fue
sumando vehículos al pasar por los pueblos del noroeste
de Chubut. Observaron lagos bordeados por montañas
imponentes, atravesaron bosques de coníferas y rozaron
el Parque Nacional Los Alerces. Precisamente en nombre de
ese paisaje recorrieron hasta 144 kilómetros para llegar
a Esquel. Allí se proyecta explotar a cielo abierto,
por 10 años, un yacimiento de oro y plata que, según
denuncian los pobladores, tendrá consecuencias nefastas
debido al uso de cianuro.
Allí tiene sus oficinas la compañía
estadounidense Meridian Gold, que prevé instalar la
mina a 7 kilómetros del aeropuerto y 25 de esa ciudad
de 28.000 habitantes. El primer tajo sobre el cordón
Esquel, a 1.800 metros de altura, tendrá 2,5 kilómetros
de largo por 500 metros de ancho.
Desde Esquel no se verá la sangría
de un bosque de 60 hectáreas de lenga, afirma la empresa.
Promete además la apoyan las autoridades
que el aire de la ciudad seguirá siendo puro y silencioso
pese a las 30.000 toneladas de roca que se dinamitarán
por día, de las que 3.000 serán reducidas a
polvo. Y asegura que no hay riesgo de contaminación
en el proceso de extracción del metal, tratando ese
polvo con cianuro de sodio disuelto en agua.
Pero buena parte de los pobladores no les
creen. Hablaron con representantes de la compañía,
buscaron información en Internet y organizaron charlas
técnicas con científicos de la Universidad Nacional
de la Patagonia, algunos de los cuales recibieron después
amenazas telefónicas.
Aprendieron que ese proceso consume grandes
cantidades de agua, lo que podría desecar los arroyos
y vertientes, y la laguna Esquel. Reunieron antecedentes acerca
de la contaminación provocada por la acción
residual del cianuro. Recopilaron datos sobre la producción
de drenajes ácidos, que intoxican durante siglos las
aguas de arroyos y lagos y las napas subterráneas.
Y armaron una colección de accidentes en el traslado
y la manipulación del veneno.
"La empresa nos aseguró que garantizará
menos de una parte por millón de cianuro puro de lo
que salga de la planta, cuando el estándar internacional
exige 50 partes por millón", señalaron
el subsecretario de Desarrollo Económico, Eduardo Sacagnetti,
y el director provincial de Minas, Guillermo Hughes.
"Representa una nueva actividad económica
en Chubut", defendió Sacagnetti. La empresa facturará
100 millones de dólares por año, y pagará
a la provincia, en regalías, menos de un millón.
La ruta del cianuro aún no está
definida, indicó Natalia Moscardi, gerente de Recursos
Humanos de Meridian Gold. Una ley provincial prohíbe
el transporte de residuos y sustancias peligrosas. Moscardi
agregó que "depende de la aprobación del
informe de impacto ambiental".
La audiencia pública para analizarlo
debía realizarse ayer, pero las manifestaciones en
todo Chubut hicieron que la Legislatura la postergara por
90 días. Lo lograron después de organizarse
en el Movimiento Ciudadano y ofrecer información en
el sitio www.contralamina.freeservers.com.
Nunca se juntó en Esquel tanta gente como la que ayer
coreó "Sí a la vida, no a la mina":
2.800 personas de la ciudad y de los pueblos de El Bolsón,
El Hoyo, Lago Puelo, El Maitén, Epuyén y Cushamen.
"La mina está en un lugar muy
confinado, donde los drenajes llevan a la laguna Esquel dijeron
los funcionarios. Y el Parque Nacional Los Alerces (a
45 kilómetros) está en una cuenca distinta".
Pero los lugareños tienen evidencias de que esta mina
es el inicio de un megaemprendimiento minero que cambiará
el oeste de Chubut. "Desde 2001 se están realizando
cateos y estudios sin permiso en territorios de los mapuche",
destacó el abogado Gustavo Macayo, que representa a
la comunidad Huisca Antieco.
Ayer, representantes de la compañía
se reunieron en Rawson con diputados provinciales. "Después
de las explicaciones dijo Eduardo De Bernardi (PJ),
las cosas quedaron peor, más confusas".
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