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| En Muxia, voluntarios traba-jaban
contra reloj para limpiar las playas ya contaminadas. |
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| Voluntarios limpian en Muxia |
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| Infografía |
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MADRID (ANSA).- Sólo un "milagro"
meteorológico que haga cambiar el rumbo de los vientos
podía evitar ayer que en cuestión de horas una
segunda marea negra de 9000 toneladas de fuel oil vertidas
por el hundimiento del petrolero Prestige llegue a la costa
de Galicia, noroeste de España.
El consejero de Pesca de la Xunta de Galicia, Enrique López
Veiga, advirtió que Galicia "debe prepararse para
lo peor".
El vicepresidente del gobierno español, Mariano Rajoy,
dijo por su parte en La Coruña que una mancha de combustible
de 200 metros cuadrados se encuentra a poco menos de dos kilómetros
de Cabo Touriñán y que otra, de 30 metros cuadrados,
se ubica a tres millas de Finisterre, que estaba ayer en alerta.
Los meteorólogos estimaban que en cualquier momento,
si no cambiaban los vientos, la mayor mancha del fuel oil
llegaría a la costa. Hasta ahora habían llegado
pequeñas manchas.
El petrolero Prestige se hundió tras una avería
a 233 kilómetros del Faro de Finisterre. La gran mancha
negra que dejó uno de los peores desastres ecológicos
en la historia de España, tardó once días
en acercarse, arrastrada por las corrientes, a las cercanías
de la costa gallega.
Una "buena protección"
La mancha se divisaba ayer desde el Faro
de Finisterre. Pese a haber advertido sobre la cercanía
de la mancha, el vicepresidente Rajoy aclaró que "existe
una buena protección de la costa". Y explicó
que se colocaron casi 12 kilómetros de barreras contra
la posible llegada del fluido.
"En lo que va de las tareas ya se recogieron más
de 3000 toneladas en el mar hasta el momento", dijo Rajoy,
que agregó que seis buques anticontaminación
extranjeros trabajan en la recuperación del hidrocarburo
y que hoy llegará a la zona el submarino francés
Nautile, que navegará hasta las profundidades para
comprobar si persiste la fuga de combustible del Prestige.
El hundimiento de la nave, que se partió en dos, produjo
tres manchas de fuel oil que se diseminaron frente a las costas
de Galicia, explicó Rajoy, y señaló que
el servicio meteorológico de Francia no prevé
que las manchas toquen la costa hasta el 3 de diciembre. "Aunque
nosotros no podemos hacer afirmaciones categóricas
en ese sentido", agregó.
Indemnización
En medio de la polémica sobre las
consecuencias económicas y ecológicas a la región
y la actuación del gobierno del presidente José
María Aznar, el opositor Partido Socialista Obrero
Español (PSOE) presentó un programa para pagar
20 euros diarios a los trabajadores del sector portuario mientras
dure la prohibición de la pesca.
El gobierno de Aznar ofreció 10 euros diarios y un
vocero del oficialista Partido Popular en el Congreso dijo
que "estudiará el proyecto". El secretario
general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero,
anunció que se trasladará hacia Galicia para
seguir el desarrollo de la crisis en el lugar.
La actividad pesquera en Galicia representa la segunda actividad
económica de la región y ocupa a 120.000 personas,
el 12,5 por ciento de la fuerza laboral del país.
El proyecto del PSOE pide al gobierno central destinar 60
millones de euros para Galicia en 2003 con el objetivo de
enfrentar la crisis que vivirá el sector pesquero.
En las costas gallegas se pesca el 50 por ciento de lo que
se consume en España.
La población gallega, sobre todo la costera, se encuentra
desde hace once días en estado de conmoción
por las nefastas consecuencias que puede llevar la marea negra.
El oficial Servicio de Protección de la Naturaleza
de la Guardia Civil española informó que los
primeros análisis en la muestra del fuel oil no revelan
la presencia de compuestos cancerígenos ni policlorobencenos.
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