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Córdoba .- Ayer volvió a arreciar
el fuego y a reinar el pánico en las sierras. Es que
se desataron dos nuevos focos, uno en la localidad de Los
Cocos y otro en la zona de Candonga, y ambos fueron extinguidos
en pocas horas. Pero a última momento reaparecieron
incendios en tres zonas que ya habían sido castigadas
por las llamas: en Villa Giardino, en el valle de Punilla;
en Las Jarillas -un paraje próximo a Villa Carlos Paz-,
y en la estancia San Bernardo, ubicada en el nudo vial del
camino de las Altas Cumbres.
A primeras horas de hoy, los bomberos trabajaban en esos tres
lugares de la provincia, para evitar que se repita el descontrol
de los últimos días. El valle de Punilla había
sido una de las zonas más afectadas por los incendios
que se desataron el fin de semana último y que quemaron
unas 50 mil hectáreas en toda la provincia, además
de provocar la muerte de dos personas. Y el paraje Las Jarillas,
que anoche seguía rodeado de fuego, días atrás
había sido evacuado porque las llamas avanzaban sobre
varias viviendas.
Estado de alarma
El primer estado de alarma se produjo alrededor
de las 14, cuando se desató el fuego en Los Cocos,
que avanzó hacia el Norte, en dirección a Capilla
del Monte, propagado por los fuertes vientos. Hasta allí
se movilizaron unos 65 bomberos, que con la asistencia de
dos aviones hidrantes lograron apagar el incendio en pocas
horas. Lo mismo ocurrió en Candonga, donde el fuego
fue extinguido sin grandes esfuerzos.
Pero a última hora, cuando oficialmente ya se había
informado que los incendios habían desaparecido por
completo, volvieron a arder lugares que habían sufrido
situaciones críticas. Una vez más, las autoridades
de la Agencia Córdoba Ambiente y la policía
insistieron en la presunta responsabilidad de quienes causaron
los incendios y reiteraron que "está prohibido
el uso del fuego en el ámbito rural y forestal en todo
el territorio provincial".
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