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Justo el último día del año,
la Justicia le tiró a la Municipalidad de Rosario el
salvavidas que necesitaba para evitarse un conflicto político
de proporciones cuando el 15 de enero próximo caduque
el permiso de funcionamiento del basural municipal de Puente
Gallego: el 31 de diciembre pasado el juez Eduardo Oroño,
a cargo del tema, determinó que se le extienda por
cuatro meses el plazo para utilizar el actual relleno sanitario,
es decir que dictó una prórroga hasta el 15
de mayo. Eso le daría suficiente margen al municipio
como para cumplir todos los trámites necesarios para
empezar a llevar los residuos rosarinos a la localidad de
Alvear, tal como lo aprobó el Concejo Municipal.
La medida, si bien cumple a medias con la
petición de Servicios Públicos ya que el plazo
solicitado era de diez meses, le permitirá a la Intendencia
relajarse y dejar de buscar a contra reloj un lugar alternativo
para llevar la basura que produce a diario la ciudad a partir
de la semana próxima.
La alternativa que venía manejando
el Ejecutivo era empezar a llevar la basura hacia rellenos
sanitarios privados de Ricardone y Pérez, aunque estas
opciones resultarían costosas para las alicaídas
arcas municipales y a su vez las negociaciones no habían
sido aprobadas por los jefes comunales de ambas localidades.
La disposición del juez de distrito
Civil y Comercial Nº 10, que definió la prórroga
de 120 días, le viene al Ejecutivo a pedir de boca
para evitar salidas de emergencia caras, de corta duración
y conflictivas.
Los vecinos de Puente Gallego ya apelaron
la sentencia judicial solicitando que se cumpla el plazo original
de vencimiento del relleno, con el argumento de que no es
responsabilidad de los habitantes del barrio la demora en
la definición del nuevo terreno. Por lo tanto, ahora
deberá resolver la Cámara en lo Civil y Comercial,
y entre tanto la medida no está firme.
La única condición que le
impuso el juzgado a la Intendencia fue que finalice el traslado
de residuos de los grandes generadores de basura de la ciudad,
que suman unos 20 en total, pero a Juan Ramón González,
representante de los vecinos, esto le parece inútil
como paliativo ya que el grupo, dice, produce una pocas
toneladas en relación al total.
La primera razón que esgrimió
la Municipalidad en el escrito que le presentó al juez
para solicitar la nueva prórroga fue que todas las
causas de la demora en el traslado del relleno sanitario a
Alvear son no imputables a la Municipalidad.
Entre ellas menciona las demoras del Concejo
Municipal en aprobar la firma del convenio con la Comuna de
Alvear, por el cual la Municipalidad se compromete al pago
de un canon mensual, las alteraciones del mercado inmobiliario
que llevaron el precio del terreno a 120 mil pesos, y la oposición
de los vecinos de Alvear a que allí se instale el relleno,
cuestión que también dilató el debate
sobre le tema.
En la demanda original, el Ejecutivo pide
diez meses de prórroga pero lo concedido por el juez
terminaron siendo 120 días.
El tema queda ahora en manos de la Cámara
de Apelaciones en los términos jurídicos aunque
más allá de los avances que puedan producirse
en ese terreno, los vecinos ya están trazando un plan
de lucha organizado y ascendente para erradicar el basural
municipal.
Los vecinos nos estamos reuniendo,
estamos deliberando y esperando que en la apelación
se tire para atrás esta extensión del plazo,
pero además vamos a resistir con militancia, marcha
y protesta porque esto va a terminar generando violencia entre
los vecinos, advirtió González.
El barrio se pinta la cara desde una página
web
La mesa abierta de vecinos de Puente Gallego
lanzó una página web para denunciar la política
discriminatoria e hipócrita ejercida desde la
Municipalidad de Rosario hacia el barrio, en donde se emplaza
uno de los basurales más grandes de la región:
en una carta publicada en el sitio se señala la responsabilidad
compartida por el intendente Hermes Binner y su secretario
de Gobierno, así como las áreas de Servicios
Públicos y Política Ambiental por la situación
que enfrentan hoy los vecinos.
Nos encontramos sometidos desde hace
siete años a los atropellos y actos de gobierno propios
de una política autoritaria, aseguraron en la
página los integrantes de la mesa abierta, para quienes
desde la instalación del basural de Rosario en
el barrio, no han cesado en su actitud discriminatoria, sorda,
inhumana y sistemáticamente inmoral.
En el sitio web se denuncia que la Municipalidad
de Rosario no ha fijado ningún limite moral en
la respuesta a los reclamos de los vecinos y se enumeran
diferentes problemas enfrentados por los habitantes de Puente
Gallego que luchan por el traslado del basural: Desaparición
y duplicación de expedientes, archivo de otros en silencio,
desconocimiento de pedidos de investigación de
salud, control policial frente a domicilios de
vecinos reclamantes, publicaciones oficiales falaces,
incumplimiento de órdenes de la Justicia,
y, con especial énfasis, se señala el
incumplimiento del convenio judicial realizado el 15 de enero
de 2002, por el cual se comprometieron a trasladar el basural
antes del 15 de enero del 2003 y que en estos momentos patean
para adelante. Los interesados en conocer más
sobre el tema pueden ingresar a www.rosariovoz.com.ar.
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