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En respuesta al clima del verano, el más
cálido registrado hasta el momento en la península
antártica, se ha intensificado la desintegración
de la barrera de hielo Larsen, entre los 65 y 66 grados de
latitud sur, según informaron ayer, desde la Base Marambio,
científicos de la División Glaciología
del Instituto Antártico Argentino y la Dirección
Nacional del Antártico.
El ingeniero Pedro Skvarca y el licenciado
Hernán de Angelis, que realizan las tareas de investigación
glaciológico-climática en la Antártida,
afirmaron que esta conclusión "se basa en mediciones
y observaciones realizadas el 17 de febrero último
con un avión Twin Otter de la Fuerza Aérea Argentina,
en un vuelo de tres horas duración desde la Base Marambio.
Durante el vuelo se observaron extensas lagunas de agua sobre
la barrera de hielo denominada Larsen B, producto del aumento
de la fusión del hielo, causado por las muy altas temperaturas
registradas durante el presente verano".
En comparación con mediciones realizadas
en octubre de 2001, se determinó que "la barrera
de hielo perdió en ese sector 765 kilómetros
cuadrados en un lapso de 122 días. Sin embargo, las
imágenes Modis, tomadas por el satélite Terra,
enviadas a la Base Marambio por el doctor Ted Scambos, del
National Snow and Ice Data Center, Colorado, Estados Unidos,
indican que de esos 765 km2, 635 km2 se desprendieron en 17
días, entre el 31 de enero y el 17 de febrero".
Según Scambos, nuevas imágenes
señalaron que en los seis días siguientes Larsen
B perdió otros 155 km2, que suman casi 800 km2 de pérdida
de barrera en tan sólo 23 días.
Plataformas
flotantes
Las barreras de hielo son plataformas de
hielo flotante de origen terrestre que fluyen sobre el mar.
El espesor promedio de Larsen B es de unos 230 metros, de
los cuales 30 metros emergen del agua. Por estar en contacto
con el aire y el mar las barreras son susceptibles tanto a
cambios atmosféricos como oceánicos. Por ello,
su desintegración se debe en parte al notorio calentamiento
atmosférico regional de la península antártica
y a un posible calentamiento oceánico.
Los investigadores argentinos atribuyeron
el aumento detectado en la tasa de desintegración de
Larsen B al incremento en la temperatura media de verano (TMV),
promedio de los meses de diciembre, enero y febrero. Las barreras
de hielo se desintegran por la mayor cantidad de agua de fusión
presente en su superficie, consecuencia de veranos muy cálidos,
que intensifican el proceso de fractura del hielo.
Récord
histórico
En el verano de 2001/2002, la temperatura
media alcanzó +0,7 grado centígrado, récord
histórico en las últimas tres décadas,
según los registros de la Estación Meteorológica
Marambio.
Los científicos explicaron que debido
a la desaparición de grandes extensiones de barreras
de hielo se han producido cambios significativos en la geografía
de la península antártica, en el intercambio
de energía aire-mar y cambios en el ecosistema.
En el caso de Larsen B, que a fines de enero
de 1995 tenía una superficie de casi 12.000 kilómetros
cuadrados, ésta se redujo un 46%. En los últimos
45 años la barrera de hielo Larsen disminuyó
su superficie, por inducción climática, en casi
10.000 kilómetros al norte de la península Jason,
explicaron el ingeniero Skvarca y el licenciado De Angelis.
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