|
Madrid - El gigante petrolero Royal Dutch/Shell
está a la caza de nuevos parques eólicos en
España, después de su ingreso al mercado europeo
de la energía generada por el viento.
El grupo angloholandés adquirió
a fines de julio el 40 por ciento de un parque eólico
cerca de Zaragoza con una potencia de 99 megavatios (MW),
que se suma a otros cuatro que posee en Estados Unidos con
una capacidad combinada de producción de 230 MW. Ahora,
mientras participa de otros desarrollos en Europa, Shell estudia
expandirse en España -el segundo país del mundo
con mayor potencia eólica instalada detrás de
Alemania- con la vista puesta en parques eólicos que
se construyan entre el 2004 y el 2005.
"Estamos buscando proyectos en desarrollo
para ser construidos en el 2004 o en el 2005. No buscamos
parques eólicos que ya estén realizados",
dijo en una entrevista reciente con Reuters David Jones, director
de Shell WindEnergy, la filial de energía eólica
de la petrolera.
"Queremos hacer más negocios
en España y estamos buscando activamente oportunidades",
agregó el ejecutivo en comunicación telefónica
desde Londres.
Con una capacidad instalada a finales de
2002 de 4.838 MW que permite brindar energía a 2,75
millones de familias, España espera elevar su potencia
eólica a 13.000 MW antes del 2011, dentro de un plan
de fomento de las energías renovables para que el país
recorte sus emisiones de gases de efecto invernadero.
En un mercado completamente desregulado,
el gobierno incentiva la instalación de energía
"verde" permitiendo a sus promotores añadir
al precio de generación una prima fijada por Ministerio
de Economía.
Las dos eléctricas más grandes
de España, Endesa e Iberdrola, tenían a fines
del año pasado 780 MW y 1.880 MV de capacidad eólica
instalada, respectivamente.
Una estrategia global
Jones explicó que la compra del parque
eólico en España marcó el inicio de las
operaciones comerciales de Shell en Europa, donde también
participa de proyectos en Holanda y Gran Bretaña.
Además, el ejecutivo agregó
que "nuestro objetivo es tener proyectos por 2.000 megavatios
para finales de 2005, los que sería ideal tenerlos
repartidos entre Europa y América del Norte en partes
iguales".
"Sin embargo, no tenemos objetivos para
mercados individuales dentro de Europa. Vamos donde surjan
oportunidades", añadió Jones.
En España, Shell comercializa productos
petrolíferos y químicos, además de electricidad
y gas. Según sus datos, posee una participación
del 5 por ciento en el mercado de estaciones de servicio y
del 7 por ciento en el de lubricantes.
La facturación del grupo en el país
alcanzó el año pasado los 1.462 millones de
euros.
|