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Otra vez el fuego castiga los campos del
sur mendocino. El jueves, después de una tormenta eléctrica,
comenzaron a arder campos de monte nativo en el distrito de
Monte Comán, a 54 kilómetros de la ciudad de
San Rafael.
El combate de los brigadistas, sin pausa
durante estos 4 días, no logró detener las llamas,
que ayer a la tarde habían cruzado la ruta 171 que
une aquel distrito con el de Real del Padre.
El incendio, ubicado en la Línea de
Goico (división imaginaria que separa San Rafael de
General Alvear), se inició en los campos propiedad
de Ureta y luego se extendió por las tierras de García,
Valdez, Casorla y Lucero.
Ayer a la mañana las llamas estaban
casi controladas, pero cerca de las 17 un viento con fuertes
ráfagas formó dos remolinos de 400 metros de
altura que cambiaron la dirección del siniestro (de
norte, pasó a sur) cruzando la ruta provincial 171.
En el lugar están actuando unos 30
hombres de Recursos Naturales Renovables, a cargo del coordinador
provincial de Incendios Forestales, Guillermo Ferraris. También
colaboran efectivos de Defensa Civil de San Rafael (comandados
por Héctor Correa) y de Vialidad Provincial.
En el campo, los brigadistas utilizan palas
en ataques directo al fuego. Al mismo tiempo, construyen picadas,
mientras que por aire un helicóptero UH212 de la IV
Brigada, con base en General Alvear, trata de apagarlo con
descargas de agua, que liberan 1.000 litros por vuelo.
Según explicó el encargado
de la brigada de Monte Comán, Diego Martí, la
dificultad para ingresar a la zona es enorme, ya que se trata
de monte muy cerrado, con bosques de chañares.
Los puestos que se encuentran en el lugar
no fueron afectados y tampoco se registraron muertes de animales.
Sin embargo, las llamas llegaron cerca de la vivienda de la
familia García, pero el fuego logró ser controlado
antes y así se evitaron daños aún mayores.
Los productores y propietarios de la zona
reclaman, desde hace tiempo, por la falta de picadas en los
campos, lo que agrava el peligro, el que aún
es latente, según Martí.
Ayer, poco antes de las 21, se detuvo la
labor del helicóptero, mientras algunos brigadistas
buscaban descanso en la parroquia de Monte Comán, a
cargo del padre Fernando Yañez. Otros debían
seguir en el campo, prestos a interveni8r. La actividad con
plena intensidad, continuará hoy desde las 6, según
anticipó Ferraris.
En Monte Comán, con una población
de 2.500 habitantes, la parroquia beato Vicente Grossi es
el centro de operación de las brigadas de incendio.
Ahí comen, duermen (cuando pueden) o descansan los
efectivos. Desde el edificio se entrelazan las comunicaciones
radiales o telefónicas.
Un enero caliente
La semana pasada fue la Reserva Natural Provincial
La Payunia, a unos
160 kilómetros al sur de la ciudad de Malargüe,
donde un incendio consumió unas 20.000 hectáreas,
destruyendo todo lo que encontró a su paso en los cerros
El Rengo, Morado Chico y Lonco Vaca.
En aquella oportunidad alrededor de 20 guardaparques
y brigadistas de la Dirección de Recursos Naturales
Renovables, lucharon para detenerlo. Como se trata de campo
abierto, no se detectó la presencia de animales muertos,
pero sí se avistó a pumas, guanacos y zorros
huyendo del fuego y el humo. Finalmente el incendio fue controlado.
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