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Otra vez el fuego está presente en
campos de General Alvear. El lunes por la noche, una violenta
tormenta eléctrica dejó su marca en varios campos
de la zona de Los Huarpes, unos 40 kilómetros al este
de la ciudad por ruta 188.
El fenómeno climático descargó
varios rayos que rápidamente encendieron la muy seca
vegetación, originando varios focos de incendio.
La situación se complicó en
la tarde del martes, cuando las temperaturas que orillaron
los 40 grados y el viento, que alcanzó ráfagas
de hasta 50 Km/h, transformaron los frentes de fuego en verdaderos
infiernos. Nada pudieron hacer las mas de 40 personas que
trabajaban en el lugar ante la furia del clima y debieron
replegarse para no poner en riesgo sus vidas.
Las llamas rápidamente consumieron
las propiedades de Walter Peralta, Raúl Gattera y Elsa
de Domenech en su totalidad. Sólo quedaron cenizas
en estos campos, que en pocas horas pasaron de lucir un verde
típico de la época a un triste gris oscuro producto
de las cenizas.
Pero no sólo estas propiedades resultaron
afectadas. También fueron alcanzados por las llamas
los campos de Giménez, Mercedes Gallardo, José
Conchillo, Horacio Martínez Ghío, Dutto, Alberto
Sáez y Silvestre hermanos, aunque no en su totalidad.
Hasta el mediodía de ayer, según
informes extraoficiales de la delegación local de recursos
naturales, unas 30.000 hectáreas serían las
devoradas por las llamas de estos tres focos ígneos,
uno de ellos con varios kilómetros de frente.
Al daño ecológico causado por
la pérdida de añosos ejemplares de algarrobo,
hay que sumar la destrucción de instalaciones en los
campos. Postes, alambrados y corrales fueron quemados. Y lo
que más duele a los productores: la muerte de animales.
Todavía no hay cifras en cuanto a la cantidad de ganado
muerto, pero se estima que serán varias las cabezas
vacunas que han perecido. Los propietarios deberán
esperar que el fuego se detenga para comprobar este dato.
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