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El Jardín Zoológico de la Ciudad
de Buenos Aires conmemoró ayer el Día del Medio
Ambiente, que se festeja el 5 de junio, con una ceremonia
andina de tradición milenaria, como parte de un encuentro
de reconciliación cultural con integrantes de comunidades
aborígenes.
La ceremonia, denominada Tik´anchana,
consistió en marcar las orejas de las llamas y alpacas
del Jardín Zoológico con lanas de colores y
se desarrolló en el tradicional paseo porteño
con la participación de integrantes de la Confederación
del Tawantinsuyu (imperio incaico).
Además de marcar los animales, los
aborígenes brindaron un espectáculo de música
y danzas andinas "como expresión de respeto por
la vida", explicaron.
En realidad, el Día del Medio Ambiente
se celebró el miércoles último, pero
ayer el zoo de la ciudad volvió a recordar la fecha
con este encuentro y refrendó así su compromiso
de hacer del mundo un lugar sano donde las especies convivan
en armonía.
Colonización
y caza
Precisamente, la ceremonia persiguió
remarcar la importancia de la preservación de las especies.
Con la llegada de los colonizadores a América,
la población de camélidos disminuyó drásticamente
debido a la caza indiscriminada.
Ante esos hechos, a partir de la década
del 60 se instrumentó una legislación estricta
y fueron creadas áreas para su protección.
Los camélidos sudamericanos han sido
por muchos siglos la fuente de sustento de los pobladores
de los Andes, utilizados como fuente de alimento (carne),
vestido (fibra, piel), abono para la tierra (fecas), combustible
(fecas secas) y animal de carga.
De las seis especies de camélidos
existentes en el mundo, cuatro son sudamericanas y se encuentran
en nuestro territorio.
La vicuña y el guanaco constituyen
especies silvestres, y la llama y la alpaca corresponden a
especies domésticas.
Ayer, las comunidades aborígenes reunidas
en el zoológico porteño rindieron tributo a
estos animales tan productivos como dignos de respeto por
parte de los humanos.
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