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¿Cuál es el riesgo del Dock
Sud? Desde hace años, los 40 mil habitantes del Docke,
tal como mencionan esa pequeña localidad de Avellaneda,
saben que viven encima de una bomba. Desde hace años,
el Polo Petroquímico es una suerte de amenaza latente
para la gente.
Ahora, por primera vez, un estudio cruzó
los datos ambientales con los epidemiológicos, un tipo
de cruce recomendado por los especialistas pero que hasta
ahora nunca se había hecho efectivo. Estos son los
datos aportados por Eduardo Ortiz, un ingeniero químico,
sanitario, ambiental y especialista en medio ambiente.
El Polo dice Ortiz ya
está definido como zona de riesgo. El Docke tiene
demasiadas fuentes de aporte de factores contaminantes y,
obviamente explica el especialista las personas
receptoras van a recibir la suma de todos los contaminantes.
Los efectos son, explica, individuales y sinérgicos
o combinados.
Cuando Ortiz vuelve a pensar en el grado
de peligro que representa el Polo para sus vecinos, habla
de alto grado de riesgo. ¿Qué significa?
Que hay sectores más vulnerables como los chicos, los
ancianos y los enfermos que seguro van a quedar con
efectos adversos a la salud. Esos efectos no son pocos:
pueden llegar hasta la muerte.
Las consecuencias pueden ser agudas
o crónicas, dice Ortiz antes de detallar alguna
de las patologías con origen en esa zona de alto riesgo.
Los efectos pueden manifestarse en problemas de garganta,
dolores de cabeza de cualquier tipo y el plomo, por ejemplo,
puede producir hasta una plombenia irreversible que es aclara
la deposición de plomo en los huesos. Así
como el plomo, el cromo de grado seis puede producir la muerte.
En ese cóctel, también existen trastornos irreversibles
de tipo neuronal sobre todo en las poblaciones más
pequeñas y en un contexto donde por las condiciones
de pobreza se suman problemas de mala alimentación
y menos defensa frente a los agresores químicos.
La Argentina tiene una deuda pendiente con
estos temas. No hay estudios de base con estos datos, las
empresas tampoco tienen organismos de control capaces de ejercer
esa función. En materia de medio ambiente, dice Ortiz,
tampoco existen unidades de coordinación: En
el Polo Petroquímico los niveles tóxicos son
una suma de aportes donde se suman las fábricas, la
Prefectura con barcos y hasta las empresas que tienen allí
hasta un horno incinerador de residuos especiales.
Combinación explosiva
Refinerías de Petróleo:
Dapsa y Shell Capsa que además almacena derivados del
petróleo en una superficie de 110 hectáreas.
Entre los insumos, usan petróleo crudo. Los productos
terminados son naftas, solventes, gas oil, diesel oil, fuel
oil, residuos asfálticos, aceites, grasas y carga de
cracking, ácido sulfúrico, soda cáustica,
anilina, zinc y litio.
Meranol: Manufactura productos químicos.
Entre las sustancias que manipula hay ácido sulfúrico,
buxita, clorato de potasio, alquilbenceno lineal, pigmentos
amarillos y rojos, soda cáustica, sulfato de aluminio
líquido y sólido.
Trieco: Horno de residuos peligrosos.
Central Dock Sud: Central termoeléctrica.
Industrias de aceites, grasas y jabones:
Tenanco, Materia Hnos. SA, Orvol SA, Unilever Argentina SA,
Coco Oil. Trabajan con productos de baja combustión,
sebo vacuno, aceites y olinas vegetales.
Plantas de Recepción de Petróleo
y sus derivados: EG3 SA, Sea Tank Coastal Petroleurn Argentina
S.A., Sol Petróleo SA, YPF SA. Sólo en el caso
de Sea Tank se usan hidrocarburos livianos y naftas. El resto
trabaja con kerosén, gas oil, naftas, solventes, alifáticos
y aromáticos y en el caso de YPF gas butano líquido
y gas propano líquido.
Plantas de recepción y almacenaje
de productos químicos: Antivari SA, Distribuidoras
Químicas Sa, Exolgan, Indupa, Productora Argentina
de Melaza SA, Tagsa, Unión Carbide Argentina SA. Valentín
Balcarse SA, Mecorcarga, Maruba. Usan acrilonitrilo, cloroformo,
tolueno y disocianato, entre otras sustancias.
(Fuente: Informe final de Monitoreo aire
del Polo Petroquímico de Dock Sud - Secretaría
de Política Ambiental de la Municipalidad y Agencia
de Cooperación Internacional de Japón.)
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