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Viñedos en San Juan

De todas las regiones argentinas, cuyo es una de las que presenta mayores contraposiciones en su geografía; montaña y llanura se alternan constantemente y el paisaje recorre desde el llano hasta el pico más alto.

El actual desarrollo cultural, industrial y energético la transforma en una de las regiones más importantes. Está integrada por una pequeña zona de La Rioja y La Pampa, oeste de San Juan y casi todo el territorio de Mendoza.

Limita al sur con la región Patagónica, al este con las Sierras Pampeanas y la Llanura Pampeana y al oeste con Chile.

Los antecedentes de los pobladores de la región se encuentran antes de la era cristiana, cuando aparecieron los primeros habitantes cazadores y recolectores. De estos últimos han derivado, probablemente, los huarpes, quienes cultivaron el suelo y elaboraron cestería y cerámica de muy buena calidad, hasta tal punto que servía para transportar agua. Con la colonización española estos primitivos habitantes se trasladaron a Chile. A partir de 1561, año en que Pedro Gutiérrez del Castillo fundó Mendoza, la transformación social de los pueblos indígenas se produjo pacíficamente y la integración de las culturas favoreció el crecimiento de la región. Doscientos cincuenta años después, el general José de San Martín se estableció en la zona, fue gobernador de cuyo y gracias a la colaboración de la población preparó el ejército que atravesaría los Andes y libertaría Chile y Perú.

Relieve, clima e hidrografía

El relieve de cuyo se caracteriza por zonas montañosas que componen diferentes sistemas orográficos. Al oeste, los Andes y la precordillera están separados por los valles de Uspallata y Calingasta. Al este se encuentra una extensa y desértica planicie denominada Las Travesías. Las sierras del Paramillo y Tunuyán en Mendoza y las de Villecún, Talacasto, Tontal y Zonda en San Juan, que se encuentran en la precordillera, completan los sistemas orográficos de la región.

La cordillera de los Andes recorre todo el territorio de norte a sur y a la vez actúa como frontera entre Chile y Argentina. Esta zona del cordón andino se caracteriza por la presencia de altos picos y volcanes; algunos de los últimos, en la parte sur, todavía se encuentran en actividad, como el Payún. La población se concentra en los valles y quebradas y al pie de las sierras.

Entre los picos, que son los más altos del país, están el Aconcagua, con una altura de 6.959 m, el Tupungato, de 6.800 m -ambos en Mendoza-, el Mercedario y el Toro, de 6.770 m y 6.380 m, respectivamente -en San Juan-. Los pasos de Uspallata, Portillo y del Planchón constituyen vías de comunicación importantes con Chile.

Aconcagua, Mendoza

El clima es semiárido, frío en invierno y caluroso en verano. Merece un apartado especial el viento Zonda, caracterizado por ser cálido y sofocante. Se origina en el océano Pacífico y al atravesar los Andes asciende, condensa la humedad y desciende seco con elevadas temperaturas y mucha fuerza y velocidad. Aparece entre marzo y octubre y se toman medidas de prevención para la población debido a su rigurosidad.

Con relación a la hidrografía, la región cuenta con los ríos Atuel, Tunuyán, Mendoza y Diamante, que recorren la provincia de Mendoza e integran el sistema del Desaguadero. Este río constituye el límite de la provincia con San Luis; nace en los cerros Azufre y Bonete, próximos al límite de La Rioja con Catamarca y termina en el sur de La Pampa. Tiene un recorrido de 1.300 km a través del cual recibe los nombres de Vinchina, Bermejo, Desaguadero, Salado, Chadileuvú y Curacó.

Con el objeto de aprovechar mejor las aguas y aumentar los recursos económicos de la región, los cuatro ríos de Mendoza han sido ligados artificialmente para extender el área irrigada: en el norte forman un sistema el Tunuyán con el Mendoza, y en el sur, el Diamante con el Atuel.

Flora y fauna

La vegetación es característica de una región árida, que sólo puede albergar plantas xerófilas, aquellas que viven durante el corto período que sucede a las precipitaciones. Entre la flora predomina el algarrobo, también existe una gran variedad de arbustos como el piquillín, las jarillas, los quimiles, los talas y los chañares, además de cactus.

La fauna, en cambio, es más diversa. Entre los animales de cuyo se destacan los pumas, zorros, gatos monteses, guanacos, hurones, maras, cuises, lagartos colorados y aves como el ñandú, el halconcito gris, el loro barranquero y la martineta o perdiz de las pampas. En la laguna mendocina de Llancanelo se puede apreciar la presencia de flamencos, chorlos, patos, gallaretas, cisnes de cuello negro y macaes.

Recursos económicos

La geografía y la aridez climática no favorecieron la economía de la zona, pero el hombre multiplicó las acequias y con ello incrementó los recursos económicos hasta que convirtió a la región en una de las de mayor riqueza.

La agricultura, la ganadería y la industria resultan importantes fuentes de recursos.

En San Juan, sólo el 10% del territorio es apto para el cultivo y dentro de ese porcentaje la vid aporta el 37% de la explotación. La producción de este cultivo en Mendoza equivale al 70% de lo producido en el país. De estas cifras surge la importancia de la vitivinicultura en la industria regional.

Se cultivan también cebada, maíz, trigo, alfalfa, hortalizas y frutales, entre otros.

Dentro de la ganadería, que tiene un desarrollo menor que la agricultura, se crían caprinos.

La minería, contrariamente a lo que ocurre en otras regiones, no ocupa un lugar relevante. Entre los elementos que se extraen con mayor frecuencia, se encuentran cal, mármoles y mica.

Las reservas de petróleo representan una trascendente fuerza de recursos para el futuro. Hay yacimientos en las zonas de Tunuyán, Cecheuta y Cerro Sonseado, en la provincia de Mendoza.
Aunque su explotación se da en menor medida que las industrias vinícolas, también pueden mencionarse las del cemento, metalúrgica y de la alimentación.

Faldeo cordilleranos