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SALTA.- El secretario de Medio Ambiente
de Salta, Francisco López Sastre, entregó el
jueves último al comité nacional de la Unesco
-que funciona en la Secretaría de Ambiente y Desarrollo
Sustentable de la Nación- la propuesta para declarar
reserva de biosfera a las Yungas, región distribuida
entre Salta y Jujuy, de modo tal de que quede incluida en
la red mundial del programa "El hombre y la biosfera",
que ya incluye 393 reservas en 94 países, nueve de
ellas argentinas.
Para algunos investigadores, la selva de
Yungas constituye una región en peligro, con máxima
prioridad en América latina para su conservación.
Tiene una superficie aproximada de 1.600.000 hectáreas
de bosques, pastizales naturales y parcelas agrícolas
y barbechos de agricultura migratoria.
El área núcleo abarca el 11
por ciento de la superficie y la integran el Parque Nacional
Calilegua; las reservas Potrero de Yala y El Nogalar, en Jujuy,
y los parques nacional Baritú y provincial Pintascayu,
en Salta. Otro 28% lo conforman zonas de amortiguamiento y
el resto son zonas de transición.
En tanto, 140.000 hectáreas permanecen
en manos de comunidades indígenas; suman 1500 las familias
alojadas en la región, con alrededor de 6600 habitantes
dispersos.
Así lo señala la propuesta
que el secretario López Sastre entregó al secretario
de Ambiente, Carlos Merenson, en Buenos Aires.
Para desarrollar el programa conservacionista
existe un aporte comprometido del Fondo para el Medio Ambiente
de 1.600.000 euros. Se espera ahora que la respuesta de la
Unesco llegue el mes próximo para iniciar los primeros
trabajos.
El proyecto se insertará posteriormente
en un corredor ecológico, que abarcará desde
Bolivia a Tucumán.
El
hombre y la naturaleza
Las reservas de biosfera de las Naciones
Unidas apuntan a alcanzar un manejo de la interacción
del hombre y la naturaleza, para fomentar una relación
equilibrada entre la población y su entorno natural
y satisfacer las necesidades humanas mediante la promoción
del desarrollo ecológico, social y económicamente
sustentable.
Para la Argentina, la selva de Yungas tiene
suma importancia, ya que casi la mitad de la biodiversidad
del país fue encontrada en esa área; además,
existen en la región muchas formas de vida únicas
y fenómenos ecológicos que no se dan en otras
zonas.
El proyecto de declaración resultó
ser el fruto de un trabajo de varios meses de los organismos
provinciales de Medio Ambiente, de las universidades nacionales
de Salta y Jujuy, de la Administración de Parques Nacionales,
Greenpeace, la Asociación Yaguareté, la Fundación
Pro Yungas y comunidades collas.
Integraron el comité editor Silvia
Chalukian, de la Secretaría de Ambiente, y Ricardo
Guerra, de Parques Nacionales.
Participaron también el Instituto
de Geografía de la Universidad de Buenos Aires y el
INTA de Jujuy.
Experiencia
piloto
López Sastre destacó esa amplia
participación, "una experiencia piloto de manejo
sustentable de bosque nativo -aseguró-, que también
apunta a la certificación forestal y al desarrollo
turístico de la región", que ayudará
a la conservación "de uno de los ecosistemas más
vulnerables".
Desde Jujuy, el director de Recursos Naturales,
Julio Cesar Elle, afirmó que constituye un impulso
conjunto de desarrollo sustentable "involucrando nuestras
áreas protegidas y planificando acciones que nos permitan
conservar este ecosistema tan valorado internacionalmente".
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