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Un grupo de activistas de la organización
ecologista Greenpeace arrojó esta mañana contenedores
simulados de basura nuclear en los jardines de la Embajada
de Australia, en Zabala y Villanueva del barrio porteño
de Belgrano, para protestar contra el posible ingreso a la
Argentina de desechos radiactivos procedentes de ese país.
Los militantes ambientalistas, vestidos con indumentaria
similar a la utilizada en las instalaciones nucleares, operaban
una gigantesca grúa con la que arrojaban los barriles
por encima del cerco de la embajada, mientras desplegaban
un cartel con la leyenda "Australian nuclear waste. Ilegal
in Argentina" (Basura nuclear australiana. Ilegal en
Argentina).
Con la ayuda de un camión grúa de gran tamaño,
los activistas ambientales arrojaron una docena de tambores
a los jardines de la sede diplomática -en Zavala 1400
del barrio de Belgrano- y desplegaron un cartel con la consigna:
"No a la basura nuclear de Australia, Sí a la
Constitución Nacional".
"Esto es una devolución simbólica porque
los residuos deben permanecer en Australia y no venir a la
Argentina", manifestó a Télam el encargado
de asuntos nucleares de la organización, Juan Carlos
Villalonga.
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