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Esa bella peligrosidad

Pez escorpión

Se supone que las brillantes coloraciones y vistosos dibujos de los habitantes del fondo del mar son útiles para su supervivencia pues, de lo contrario no habrían superado la estricta selección evolutiva. Si se observa a un pez piedra no se duda de la eficacia de su color a la hora de pasar desapercibido o incluso de cazar. Entonces ¿por qué el pez escorpión que pertenece a la misma familia se esfuerza tanto por hacerse ostentosamente visible?

Las espinas afiladas que cubren los costados y el lomo de este habitante del Océano Indico y Pacífico tropical son altamente filosas y al clavarse segregan un veneno muy poderoso capaz de matar al pez atacante. Afortunadamente, este veneno no es peligroso para el ser humano en el que sólo causa una ligera parálisis del miembro que hizo el contacto. Entonces, tal vez su color sea un mensaje, una especie de cartel luminoso que anuncie «cuidado no tengo que esconderme porque soy muy peligroso». Y esto le permite pasear por el arrecife sin mayores precauciones.

El pez escorpión es un voraz predador de peces más pequeños y de invertebrados. Claro está que sus colores brillantes y su dibujo llamativo podrían significar un estorbo al momento de sorprender a una presa. Por eso desarrolló una técnica de caza para pasar desapercibido. Cuando encuentra una presa se eleva sobre el fondo flotando quieto con la luz del sol a sus espaldas y evitando que su sombra alerte a la presa. El brillo que la luz provoca en la superficie lo hace invisible. En esta posición estudia los movimientos de su víctima hasta que finalmente genera un pique rápido que lo hace caer a gran velocidad sobre el desprevenido pez al que engulle de un solo bocado.

«No se puede defender lo que no se ama y no se puede amar lo que no se conoce»