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Nuestros bosques

Bosques

Un reciente informe de Greenpeace Argentina refleja un dato alarmante: En doce años (2007-2019) se desmontaron casi tres millones de hectáreas de bosque nativo. Acá vamos intentar mostrar la relación de esos datos para ver donde estamos parados.

¿Por qué contamos desde 2007? ¿No había antes deforestación? Claro que había y a ritmos acelerados como consecuencia principal del boom sojero de los 2000. Entre 2002 y 2006 transcurrieron los años en que más bosques nativos perdimos (tasa 1,25% anual)

Entonces ¿qué ocurrióó en 2007, uno de los momentos más importantes para la política ambiental argentina? Tras mucho debate y controversia, en noviembre de ese año se sancionó la Ley de Bosques (N° 26.331). Su autor: el diputado nacional Miguel Bonasso.

La Ley de Bosques estableció tres cosas muy importantes

1) Moratoria: todas las provincias tenían que elaborar y sancionar por ley un Ordenamiento de sus bosques nativos. Si no lo hacían, tenían prohibido desmontar y hacer actividades en los bosques

2) El Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos (OTBN): consiste en clasificar a los bosques en tres categorías:

Roja (máxima conservación (sin desmonte)
Amarilla (mediana conservación) – ( sin desmonte)
Verde (posibilidad de desmonte bajo ciertos criterios)

3) Fondo Nacional para el Enriquecimiento y Conservación: doble objetivo – 70% para compensar a los productores por conservar (recuerden el boom sojero) – 30% para aumentar las capacidades técnicas de las autoridades locales de aplicación (clave para gestionar)

Entre 2008 y 2016, las 23 provincias sancionaron por ley sus OTBN (caso único en el federalismo ambiental).

Pero, algunas tardaron mucho en tener sus OTBN ¿se cumplió la moratoria?

No demasiado. Ya que se perdieron casi 650 mil hectáreas entre la sanción de la Ley de Bosques y la sanción de los diferentes OTBN. Las primeras fueron las de Santiago del Estero y Salta y la útlima la de Buenos Aires.

Y así  llegamos a la pregunta del incio. Entre 2007-2018 se perdieron casi 3 millones de hectáreas desde que comenzó a implementarse la Ley de Bosques.

Entonces, ¿qué significa? ¿la ley no sirve? ¿las provincias no quieren implementarla? ¿a la Nación no le importa?

Tala de bosques

No. Es más complejo, veamos:

Primero analicemos los datos desagregados. En términos totales, la tasa de deforestación muestra una tendencia decreciente desde la sanción de la Ley de Bosques, con un fuerte descenso para el período 2014-2016 (hacia esta fecha, la mayoría ya tenía OTBN).

En 2017 y 2018 se observó un leve aumento en la deforestación (aprox. 20 mil hectáreas de aumento con respecto a los datos de 2016), retomando la tasa de deforestación de 2014 (no tan alta en comparación con años anteriores)

Y por último, llegamos al informe Greenpeace Argentina sobre 2019 (datos no oficiales). En principio, los datos pueden ser alentadores. El informe mide solo a las provincias que concentran el 80% de la deforestación total desde 2007-2018 (Chaco, Santiago, Salta y Formosa).

El total en estas provincias para 2019 fue de casi 80 mil hectáreas. Si comparamos con los datos oficiales de 2018, representaría un descenso de casi 100 mil hectáreas, aunque faltarían contabilizar 19 provincias que no presentan grandes pérdidas absolutas, lo que no aumentaría tanto el número.

Finalmente ¿estamos bien? Obviamente no. Como dice Greenpeace Argentina se están perdiendo más de cien mil hectáreas por año. Mucho.

Aunque tampoco estamos tan mal porque es innegable el descenso de la deforestación desde la sanción de la Ley de Bosques

Pero podríamos estar mejor ¿qué hay que hacer? – Que Nación otorgue la totalidad de los fondos establecidos por ley (hoy ese porcentaje es muy bajo); hacer más rápido el flujo de los fondos hacia las provincias y de las provincias a los productores

Continuar incrementando y fortaleciendo a los organismos encargados de la implementación. Continuar incorporando a organizaciones campesinas e indígenas en los planes de la ley y encarar una política ambiental de desarrollo sustentable con inclusión social.

Leer informe anual 2019 – Greenpeace

Fuente: Lucas Figueroa
@lucasfigueroa1