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La vertiginosa devaluación del peso
y la mayor demanda del sábalo en el mercado internacional
están agravando una crisis pesquera "sin precedentes"
en el río Paraná, denunciaron organizaciones
ecologistas de Santa Fe y Rosario. El sábalo, "rey
de la ecología del Paraná" o también
"el pescado de los pobres", es la base de la pirámide
alimentaria de las 20 principales especies de valor comercial
como el surubí,
el dorado,
el patí
y el amarillo.
El negocio estaría moviendo alrededor
de 50 mil dólares por día en la costa que va
de San Javier a Victoria (frente a Rosario) pasando por Santa
Fe, adonde llegan -como nunca antes- camiones frigoríficos
argentinos, brasileños y paraguayos para retirar las
cargas.
La "voracidad de los frigoríficos",
como definen al problema, será tratada y denunciada
mañana en una jornada organizada por el Concejo Municipal
de Rosario, de la que participarán autoridades nacionales
y provinciales, organizaciones no gubernamentales e investigadores.
Se desarrollará en el Centro Cultural Bernardino Rivadavia
y se extenderá el martes.
El presidente de la Fundación Proteger
y miembro del Foro Global 500 de las Naciones Unidas, Jorge
Cappato (que será el primero en disertar), dijo desde
Santa Fe que "vamos a un Paraná sin peces"
y "dentro de poco los miles de pescadores que habitan
la ribera santafesina terminarán indefectiblemente,
junto a sus familias, formando parte de las villas miseria
de Santa Fe y Rosario".
"Si hoy las autoridades no se esfuerzan
para combatir la sobreexplotación del Paraná,
lo deberán hacer mañana asistiendo (con comida
y salud) a esta gente en las villas", advirtió.
Cappato apuntó que el sábalo
debe ser principal fuente de alimento de 300 mil personas,
y que de su pesca dependen unos 50 mil pescadores. A muchos
de estos, los frigoríficos les estarían pagando
cerca de 30 centavos el sábalo de alrededor de un kilo;
mientras que el valor de la exportación (a Brasil,
Bolivia y Nigeria, según se señala) rondaría
el medio dólar (1,75 peso) el kilo.
El rosarino René Marconi, de la Cooperativa
Ambiental Mainumbí, apuntó que ya en el 2001,
previo a la devaluación, "salieron declaradas
de la provincia de Entre Ríos 22.000 toneladas de pescado,
que son mucho más que las 6.000 toneladas de pollo
y 3.500 de carne vacuna que exportó esa provincia en
el mismo período".
Los datos más certeros hablan de la extracción,
en el Litoral fluvial, de 60 mil toneladas anuales; el 80
por ciento (48 mil toneladas) sería sábalo,
y de este porcentaje más de la mitad (cerca de 30 mil)
se exportaría.
El master en ecología acuática
Norberto Oldani participó recientemente de un informe
especial sobre el tema que emitió la cadena estadounidense
CNN. Señaló que "los cálculos estimativos
indicarían que se está sacando tres veces más
de lo que el río Paraná puede soportar, los
200 kilos por hectárea sustentables".
Oldani denunció que "se están
utilizando redes dos o tres centímetros más
chicas que las reglamentarias; esto hace que se saquen peces
de 30 ó 35 centímetros de talla total, de 500,
600, 700 gramos, muy lejos de las tallas comerciales de dos
o tres kilos que estábamos acostumbrados a ver".
Y los frigoríficos estarían
exportando en filetes para evitar el control de tamaño.
Capatto expresó que "un estudio
que hicimos en San Javier con investigadores del Conicet demuestra
que el recurso pesquero ha caído, en los últimos
20 años, el 50 por ciento de los valores mínimos
históricos de los años 80. O sea, hoy pescar
surubíes de 60, 70 o más kilos, como los que
se pescaban en el Paraná, parece ciencia ficción.
Y, en cambio, se están sacando surubíes de 10
ó 15 kilos", alertó.
Recordó a este diario, por ejemplo, que en el campeonato
de pesca deportiva de Reconquista (la Fiesta Nacional del
Surubí, que llegaba a convocar 30 mil personas) "10
años atrás el peso promedio de los surubíes
era de dos kilos; ahora, en cambio, de 500 gramos o menos".
De la jornada que comenzará mañana,
participará el martes Oscar Padín, director
nacional de Recursos Ictícolas y Acuícolas de
la Nación.
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