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| Tiburón blanco. |
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Tras el frenesí que generaron en los
medios de comunicación los ataques de tiburón
en playas de Estados Unidos de hace dos años, la ya
mala reputación de estos escualos podría haber
empeorado, según un sondeo divulgado el jueves.
El 70 por ciento de los 1.010 estadounidenses
entrevistados recientemente por el Acuario Nacional de Baltimore,
en el estado de Maryland, cree que los tiburones son peligrosos.
Y un 72 por ciento opina que la población de tiburones
es la adecuada o incluso demasiado alta.
George Burgess, un biólogo marino
que dirige el Archivo Internacional de Ataques de Tiburones,
dice todo lo contrario.
"Antes del año 2001, el público
se estaba concienciando de la necesidad de conservar los tiburones",
dijo Burgess. "Pero el 'verano del tiburón' cambió
todo eso... La percepción del público retrocedió
varios pasos hasta la mentalidad de (la película) 'Jaws",
agregó.
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Ataques de tiburones en el año
2000
* 79 ataques no provocados en el mundo
en 2000; es el número más alto desde 1958,
cuando comenzó a mantenerse el registro
* 34 de los ataques ocurrieron en las aguas de la Florida
* Cada año, el número de ataques ha ido
en aumento: 3 en 1988, 62 en 1994, 74 en 1995
* 10 ataques fatales, 3 de ellos en Australia
Fuente: International Shark Attack
File, Museo de la Historia de la Naturaleza de Florida
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Los hámsters muerden más
Hay científicos que dicen que la
gente tiene más probabilidades de ser mordida por un
hámster que por un tiburón. Estudios demuestran
que algunas poblaciones de tiburones -- incluyendo la del
gran tiburón blanco, el villano de la película
de Steven Spielberg "Jaws" (Tiburón) -- han
experimentado descensos en su número de hasta 90 por
ciento en los últimos 15 años.
"El verano del tiburón",
como lo llamó la revista Time en su portada de aquel
momento, aumentó el miedo que mucha gente le tiene
a estas criaturas marinos, sostuvo Burgess.
La cobertura de los medios fue propiciada
por un tiburón que arrancó a mordiscos el brazo
de un niño de ocho años en una playa de Florida
el 6 de julio de 2001. De la noche a la mañana, los
ataques y avistamientos de tiburones se convirtieron en noticia
internacional, dando lugar a innumerables reportajes televisivos
y noticias en portadas de diarios, que llegaron al culmen
con el titular del periódico sensacionalista Weekly
World News de que "Castro entrenó a tiburones
asesinos para atacar a Estados Unidos".
En medio de la conmoción, se olvidó
el hecho de que en el año 2001 hubo 13 ataques de tiburón
menos en todo el mundo que en el año anterior, señaló
Burgess. También en el 2001, hubo cuatro muertes de
personas vinculadas con ataques de tiburón, en comparación
con las 13 del 2000, añadió.
"La temerosa fascinación de la
gente con los tiburones sólo encuentra parangón
con la ingenuidad de los medios de comunicación",
escribió el columnista del Miami Herald, Carl Hiassen.
"El despliegue publicitario fue el resultado inevitable",
comentó.
Grandes amenazas
Estudios recientes sugieren que los tiburones
- unos depredadores que existen desde hace por lo menos 400
millones de años - lo han tenido muy difícil
en el último cuarto de siglo.
Con excepción de los "makos",
las 400 especies de tiburones han disminuido en por lo menos
50 por ciento en los últimos ocho a 15 años,
según un estudio publicado en el número de enero
de la revista Science.
Las amenazas contra las poblaciones de tiburones
han venido principalmente de la contaminación y la
pesca indiscriminada, según Alan Henningsen, un biólogo
marino y expero en tiburones del Acuario Nacional.
Los tiburones también tardan más
tiempo que la mayoría de los peces en madurar sexualmente
- de 12 a 18 años en algunas especies -, dijo, y por
lo general tienen menos descendencia - a menudo una o dos
crías por hembra.
Aunque las regulaciones federales restringen
la pesca de tiburones en aguas estadounidenses, estos animales
siguen siendo blanco de ataque en gran parte del mundo. Sus
cartílagos se utilizan para el tratamiento del cáncer
en algunos países, y la sopa de aleta de tiburón
es considerada un manjar en Asia, explicó Henningsen.
Pero el biólogo y otros expertos dicen
que los persistentes descensos en las poblaciones de tiburón
podrían desequilibrar la cadena alimentaria.
"Hay muchas cosas sobre los tiburones que todavía
no entendemos", dijo Henningsten. "Por esa razón
tenemos que seguir estudiándolos y protegiéndolos",
agregó.
Falsos mitos
Una exposición sobre tiburones que
se inaugura esta semana en el Acuario Nacional intentará
acabar con mitos sobre estos animales, al acercar al público
a estos depredadores. La muestra, que durará hasta
fines del año, permitirá a los visitantes ver
varias especies de tiburones en la gran pecera del acuario,
e incluso tocar a los pequeños tiburones bambú.
Burgess espera que este tipo de programas
educativos ayuden a contrarrestar los daños causados
por la prensa a la imagen del tiburón por la cobertura
del 2001.
"Tenemos que mostrar la verdad",
afirmó. "Los tiburones no son asesinos sedientos
de sangre. Son unos animales increíbles que merecen
nuestro respeto y protección".
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