 |
| El terraplén muestra huellas
profundas por las motos. |
|
Funes. - Los taludes de la represa retardadora
de crecidas del arroyo Ludueña están siendo
utilizados como pistas de motocross por un grupo de aficionados
que los fines de semana emplea esa zona para diversión
ante la falta de control, realizando una actividad ilícita
que deteriora seriamente la estructura. La denuncia la formularon
los integrantes de la Asociación Ecologista 3F, quienes
reclamaron a las autoridades provinciales que realicen trabajos
de consolidación de la obra que se extiende desde Pérez
hasta Funes.
Hace unos dos meses que los motoqueros emplean
rodados de alta cilindrada y cuatriciclos y aprovechan los
declives como rampas naturales causando cárcavas sobre
la superficie y quitando la protección natural de la
vegetación que la cubre.
La erosión pluvial está abriendo
grietas en distintos puntos de los taludes de la presa del
Ludueña. "Nunca vemos que hagan obras de mantenimiento
y si no se toman precauciones ahora, la obra correrá
serios riesgos", dijo el presidente de la entidad ecologista,
José Luis Bobbiesi. Inmediatamente apuntó que
si el agua llegara a profundizar esas zanjas y lograra perforar
el talud "la situación sería muy grave,
ya que podrían inundarse barrios como Fisherton Norte,
Fisherton R y Empalme Graneros, entre otros".
Las paredes naturales y el mantenimiento
de los taludes son de vital importancia para el correcto funcionamiento
de la obra, por lo que el continuo tránsito sobre ellos
debilita sus propiedades de contención en el caso de
un desborde del Ludueña. Estas actividades que se desarrollan
ahora en forma casi habitual, deterioran notablemente las
laderas de la presa, aflojan la tierra y favorecen el desmoronamiento
de la misma.
Sin recursos para controles
El secretario de Obras y Servicios Públicos
de la Municipalidad de Funes, Osvaldo Scoccia, comentó
que no existen denuncias formales recientes sobre esta actividad
ilícita, pero reconoció que el proyecto de mantener
una guardia permanente está truncado por la falta de
presupuesto.
"Nosotros no podemos estar las 24 horas
en la presa y a los inspectores de tránsito se les
hace imposible el ingreso los días de lluvia",
afirmó y enfatizó: "Los vecinos pueden
hacer denuncias llamando gratuitamente al 103 de la Central
de Emergencia. En caso de constatar las infracciones los responsables
serán detenidos".
La comuna tiene proyectado colocar guardias
permanentes atendidas con personal de los planes sociales.
"Tenemos un container ubicado sobre la presa que habría
que reacondicionar con servicios básicos. De esta manera,
no sólo controlaríamos los desmanes sobre la
presa sino también el volcado de camiones atmosféricos
en el arroyo, que se realiza clandestinamente de noche, la
caza ilegal y el arrojo de basura", detalló.
"También podríamos fiscalizar
otros delitos como la destrucción de árboles
plantados por la comuna y que son rotos por tropillas y evitar
los asentamientos irregulares", agregó.
Scoccia precisó que el municipio
realiza el desmalezado de la presa y en 2001 rellenaron cárcavas,
movimientos superficiales de tierra que se forman después
de las lluvias.
La Municipalidad se comprometió a
realizar controles los fines de semana con personal de la
Dirección de Inspección General. El responsable
del área, Ramón Rodríguez, recordó
que hace más de un año fueron alertados sobre
la presencia de camionetas 4x4 que usaban el talud como terraplén
e incluso habían destruido un sector destinado a plaza.
La Cámara de Diputados aprobó
anoche un proyecto de comunicación pidiendo al Ministerio
de Gobierno provincial que intervenga en la prevención
de actos de vandalismo y protección de los taludes.
También se solicita al Ministerio de Obras y Servicios
Públicos que proceda a la reparación de los
mismos.
El pedido fue realizado por la legisladora
Laura Venecia quien además solicitó la urgente
intervención de la autoridad policial para que, en
conjunto con la Asociación 3F, preserven dicho solar
y remarcó la importancia de tomar medidas urgentes,
teniendo en cuenta "el particular momento que está
viviendo la provincia de Santa Fe con la emergencia hídrica,
para que la presa siga cumpliendo con su principal objetivo;
el de contener los desbordes que puedan darse en el cauce
del arroyo Ludueña"
Hace falta mantenimiento
El ex vicegobernador Gualberto Venesia también
recorrió la zona y ratificó que a esta obra
"le hace falta mantenimiento". El ex funcionario
apuntó que es "imprescindible restablecer los
trabajos de consolidación para evitar que continúe
la erosión pluvial sobre los taludes". Inmediatamente
resaltó que la represa es de tierra en un 97 por ciento,
a excepción del vertedero y las exclusas. Ello implica
que es necesario realizar trabajos de mantenimiento anuales
y permanentes.
Venesia explicó que cuando la presa
entra en carga, es decir, que el arroyo aumenta notablemente
su caudal, se produce un importante oleaje sobre el talud
ubicado aguas abajo y eso favorece la formación de
grietas que luego se convierten en grandes cárcavas.
Actualmente la presa presenta cárcavas
importantes en el talud externo, que si bien no pone en peligro
la obra en la actualidad, podrían representar un factor
de riesgo para el futuro. "La presa requiere un cuidado
permanente por parte de un pequeño grupo de personal
de Hidráulica de la provincia", dijo Venesia quien
apuntó que la obra debería ser recorrida en
forma permanente para evitar la degradación de los
taludes. Venesia consideró que "en el caso del
Ludueña, el peligro hoy es incipiente, pero si no se
toman las medidas ahora, entonces los lamentos después
serán insostenibles", advirtió. En la Dirección
de Hidráulica dependiente del Ministerio de Obras Públicas
de la provincia, se analiza la realización de los trabajos
de mantenimiento. Se podrían sellar las cárcavas
existentes y la compactación de los taludes en zonas
de desmoronamientos. Habría dos alternativas: realizar
un terraplén más estable con tierra o brindar
una protección especial. La primera de las propuestas
demandaría un presupuesto de 1.700.000 pesos mientras
que la segunda requeriría una inversión de 4.200.000.
Eso aún está por definirse y dependerá
del dinero disponible en las arcas provinciales.
|