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Los Barreales, Neuquén.- Es curioso
y agreste este rincón neuquino de la Patagonia argentina.
En apenas diez kilómetros a la redonda hay represas
hidroeléctricas con dos lagos artificiales alimentados
por el río Neuquén, y pegado nomás asoma
el impresionante complejo de Loma de la Lata, que explota
la mayor reserva gasífera de América del Sur.
A esta combinación indefinible, la
ciencia acaba de aportarle lo suyo.
Un equipo científico encabezado por
el paleontólogo de la Universidad Nacional del Comahue
(UNC), Jorge Calvo, rescata de las costas del lago Los Barreales
los fósiles de un dinosaurio herbívoro que en
vida (hace unos 90 millones de años) midió 35
metros de largo y pesó unas 60 toneladas.
Pero las sorpresas no terminan ahí.
En los alrededores, el equipo de Calvo detectó los
huesos de otros tres dinosaurios, mientras que su colega de
la Universidad de Río de Janeiro, Alejandro Kellner,
rastrea los huesos de un reptil volador, un pterosaurio del
que ya se encontró una parte del ala. El pterosaurio
-una especie protagonista del último Jurassic Park,
de Steven Spielberg- era un animal de pico largo y alas como
las de los murciélagos que extendidas habrían
alcanzado los seis metros.
Un
cementerio en el desierto
El equipo científico trabaja con un
martillo neumático que taladra rocas y también
con pinceles de cerda suave que limpian las piezas listas
para embalar. En esta particular misión de ir en busca
del pasado, los técnicos necesitan de una retroexcavadora,
lo mismo que de una pinza de odontólogo, curiosa tarea
en pleno desierto.
Calvo está feliz. Es que está
parado sobre un verdadero cementerio de dinosaurios, un lugar
que mucho puede enseñar sobre la vida de los gigantes
del cretácico. El científico tiene adelante
huesos que se miden por metros y que se pesan en toneladas.
Tiene, además, unos cuantos años de investigación.
Pero, sobre todo, Calvo está contento
porque acaba de ser informado que el proyecto de rescate tiene
la financiación asegurada, algo muy poco común
para estos tiempos. Ayer nomás, la empresa Duke Energy
garantizó el aporte de 100.000 dólares para
los gastos de rescate, estudio y difusión de este proyecto.
La firma es la concesionaria del lago de los dinosaurios.
Hasta ahora están a la vista los huesos
embalados en bochones de yeso, huesos del cuello, de las patas,
de las caderas y el sacro, además de las vértebras
del espinazo, que están a la vista casi desenterradas,
perfectamente articuladas.
Ya no quedan dudas de que el animal fue uno
de los seres vivos más grandes que pasearon por el
planeta. Es apenas un poco más chico que otro neuquino
famoso, el Argentinosaurus Huinculensis, encontrado a fines
de los años 80 en Plaza Huincul por Rodolfo Coria.
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