En el río Volga, uno de los
más importantes de Rusia, se ha incendiado un
barco petrolero y su carga de crudo está cayendo
a las aguas. El incendio fue provocado por una explosión
a bordo de la nave, que transporta 2 mil toneladas de
petróleo. El barco se encuentra cerca de la ciudad
de Sizran, a 700 kilómetros al este de Moscú.
Hasta el momento habrían caído al agua
unas 700 toneladas de petróleo. En el accidente
a bordo murió uno de los miembros de la tripulación.
31 de agosto de 2003
Llamas y
alpacas muertas
500 fue el número de llamas
y alpacas muertas por un clima inusualmente frío
en el norte chileno. Temperaturas de hasta 18 grados
bajo cero en la zona de Arica, 2.000 kilómetros
al norte de Santiago, la sequía y la falta de
pasturas incidieron en la mortandad de los camélidos,
parientes de los guanacos.
22 de agosto de 2003
Mendoza:
piden más control al tráfico de fauna
La Fundación Cullunche solicitará
al Subsecretario de Seguridad, Alejandro Salomón
que se incluya en el convenio a realizar con la Gendarmería
el control del tráfico ilegal de fauna y flora
silvestres.
Argumentan que Mendoza tiene un gran
comercio interno proveniente de otras provincias, pasando
por la Terminal de Ómnibus y las diferentes entradas
a la provincia, y que es reconocida como paso del comercio
ilegal a Chile.
22 de agosto de 2003
Los balleneros islandeses vuelven
vacíos
Los barcos balleneros islandeses que,
por primera vez en 14 años, han sido autorizados
a reanudar la caza de ballenas, han regresado vacíos.
Los tripulantes de las tres embarcaciones dicen que
la caza fue obstaculizada por barcos de la prensa y
personas interesadas que navegaban entre los pescadores
y las ballenas. Los pescadores recibieron autorización
del gobierno islandés para cazar 38 ejemplares
para fines científicos, según las autoridades.
Pero existe el temor de que éste sea el primer
paso de Islandia hacia la caza comercial de ballenas.
Un grupo internacional de expertos
en medioambiente ha dado la voz de alarma sobre nuevos
planes de gobierno que amenazan la amazonia brasileña.
Según los expertos, los planes de desarrollo
del gobierno de Lula da Silva significarán una
mayor destrucción de los bosques tropicales.
Los planes gubernamentales incluyen la construcción
de dos presas y la instalación de tuberías
de gas a lo largo de zonas habitadas por indígenas
amazónicos. Informes científicos recientes
señalan que la tala de árboles tropicales,
desde junio del año pasado, ha aumentado en un
40 por ciento en relación al año anterior.
En total, la tala y los incendios han destruido el 15
por ciento de la selva amazónica.