La vida bajo la superficie del mar suele ser muy riesgosa para algunos
organismos, es por eso que sólo podrán sobrevivir
aquellos mejor adaptados para poder prevenir los peligros a tiempo
para armar sus propios mecanismos de defensa.
La vieira o venera es un bivalvo de valvas desiguales una plana
y la otra convexa que para poder prevenir los peligros que la acechan
está dotada de varios ojos brillantes en todo el borde del
manto que pueden mantener al animal informado de los objetos móviles
a su alrededor. Cada uno de estos ojos tiene dos retinas, una es
sensible al descenso de la intensidad luminosa y la otra al aumento.
Estos ojos no cumplen con la concepción que los seres humanos
tenemos de la vista pero le permiten ver sombras y distintas intensidades
de luz. A pesar de eso le dan la suficiente capacidad de percepción
para defenderse.
Si la vieira percibe a un pez que se acerca demasiado simplemente
cerrará sus valvas pero si siente el olor de un pulpo o una
estrella de mar, sus más temidos depredadores, iniciará
una huida muy apresurada. Para nadar se propulsa con chorros de
agua que salen de un punto cercano a la unión de las valvas.
La vieira es una forma atlántica comestible y muy apreciada
como marisco. En Argentina es extraída del mar, sobretodo
en la Península Valdés, por buzos "marisqueros".
Su pesca está sensiblemente regulada a los efectos de cuidar
la explotación del recurso evitando su extinción.
"No se puede defender
lo que no se ama y no se puede amar lo que no se conoce"