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A propósito de dos notas publicadas
por el diario Clarín sobre la cacería de ballenas
en aguas antárticas por parte de barcos japoneses,
la Embajada de Japón en la Argentina solicitó
que se "reflejen equilibradamente loas posiciones de
todas las partes involucradas"
En las notas publicada el 21 y 22 de este
mes, el diario se refirió a la acciones de la organización
ecologista Greenpeace para impedir que el barco japonés
"Nisshin Maru" cace ilegalmente ballenas de la especie
Minke antártica dentro del santuario ballenero austral.
Kazuo Watanabe, ministro de esa Embajada,
manifestó que se expresaron "visiones parciales"
que perjudicaron "indebidamente la imagen" de Japón
y de su pueblo.
"La cacería que actualmente se
lleva a cabo no constituye actividad comercial alguna. Se
trata de cacería de investigación regida por
la Convención Internacional para la Regulación
de la Caza de Ballenas con acuerdo de la Comisión Ballenera
Internacional", destacó Watanabe.
Según explicó el ministro de
la Embajada de Japón en la Argentina, cada año
se presenta y discute un plan de investigación en el
Comité Científico de la Comisión Ballenera
Internacional. A partir de este acuerdo se capturan las ballenas.
Los datos recogidos por el plan de investigación
son posteriormente presentados ante dicho Comité Científico,
explicó Watanabe. Y agregó que estos datos "son
altamente apreciados como material científico para
conocer el estado de las ballenas en la zona"
Sobre el destino de las ballenas capturadas,
el ministro señaló que éstas son procesadas
y las ganancias obtenidas por la venta de los productos son
destinadas a cubrir el costo de investigaciones futuras bajo
las instrucciones del gobierno.
"Todos estos trabajos son realizados
por un organismo no lucrativo subsidiado por el gobierno de
Japón, y de ningún modo constituye una actividad
comercial" remarcó Watanabe.
A partir de una resolución de la Comisión
Ballenera Internacional, se estableció -en 1994- un
área denominada "santuario ballenero Austral",
Watanabe señaló que "en dicha zona se prohibe
la cacería comercial y no la captura por motivos científicos".
Para los representantes de la Embajada de
Japón, "la cacería que se está efectuando
es íntegramente legal" y - de acuerdo a la Convención
Internacional para la Regulación de la Caza de Ballenas
- "cualquier país miembro puede conceder permisos
autorizando la captura de ballenas con motivo de investigación
científica".
Kazuo Watanabe manifestó su "plena
convicción" de las ballenas deben ser preservadas
como recursos naturales. "La cacería científica
no pone en peligro de extinción a las ballenas",
puntualizó.
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