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La Red Nacional de Acción Ecologista
(RENACE) que nuclea a 78 ONGs de todo el país, advirtió
sobre los riesgos de la explotación indiscriminada
de nuestros recursos pesqueros que realizan buques factorías
de origen extranjero.
La RENACE manifestó su profunda
preocupación por el ingreso de buques factoría
extranjeros de pesca de especies no excedentarias, bajo bandera
y jurisdicción argentina, que afectan el equilibrio
socio ambiental de las pesquerías.
También rechaza la privatización
de los derechos de captura de recursos patrimoniales argentinos
y presiona para que sea el Estado el administrador último.
Además la RENACE denuncia la falta de mecanismos
de consulta institucionalizados en materia de políticas
pesqueras.
El duro cuestionamiento está contenido
en la Resolución Nº 8/03 que aprobó la
Asamblea 26 de la RENACE, y que se desarrolló en la
localidad de Vaquerías, Córdoba. Al encuentro
asistieron 78 organizaciones ambientalitas no gubernamentales
de 18 provincias del país quienes analizaron y buscaron
soluciones para los problemas ambientales más graves
de Argentina.
Ernesto Godelman de la organización
ambientalista CEDEPESCA (Centro en Defensa de la Pesca Nacional)
de Mar del Plata, indicó que existen dos zonas
marítimas bien diferenciadas. Una que se extiende desde
la costa hasta la milla 12, que es jurisdicción provincial,
y la otra que se extiende desde la milla 12 hasta la 200.
Es la zona económica exclusiva, de jurisdicción
nacional. Esta parte oceánica con todos los recursos
vivos y no vivos que existen son un bien común de todos
los argentinos. Lo que pasa es que como es de jurisdicción
nacional, las provincias con litoral marítimo a veces
abandonan el interés por la administración de
estos recursos. Godelman advirtió que esto es
peligroso para la supervivencia de nuestros recursos pesqueros
e instó a todos los argentinos a interesarse
por la problemática pesquera. El ambientalista
explicó que tenemos un capital natural muy rico
que nos pertenece a todos y por eso tenemos la responsabilidad
de protegerlos y de interesarnos sobre la administración
de dichos recursos.
La actual Ley de Pesca 24.922 tiende a consolidar
jurídicamente los derechos de los competidores pesqueros
extranjeros en territorio de jurisdicción nacional.
Por ello esta ley requiere una reforma, porque es necesario
la presencia de un Estado regulador, porque el mercado no
está en condiciones de asignar eficientemente todos
los recursos, sostuvo Godelman. La normativa permite
la asignación de una cuota individual de captura a
cada buque y la posibilidad de que esa cuota sea comercializada
libremente, creando un mercado libre de cuotas. El ingreso
de una gran flota europea, a través de la compra y
venta de estas cuotas facilitó a la concentración,
la adquisición de cuotas y el control de la actividad
pesquera por parte de países extranjeros. El proceso
de concentración está muy relacionado con el
proceso de ingreso de los excedentes de flota europea en aguas
argentinas. La presencia de buques factorías extranjeros
operando en nuestro país bajo nuestra bandera, rompió
el equilibrio entre capacidad de captura y capacidad biológica
de los recursos de reproducirse y de autosustentarse,
explicó el experto.
Godelman también señaló
la existencia de una práctica bastante perversa en
nuestro país que es el descarte de pescado. Cuando
el acompañante de otra especie tiene un valor comercial
mucho más elevado o su tamaño no es comercialmente
rentable, la otra especie se arroja al agua. Muchas veces
los buques van a buscar merluza, capturan mucho pescado chico
y lo tiran al agua. En el Golfo San Jorge, el langostino es
una especie que vale unas cinco veces más que la merluza,
entonces cuando se pesca el langostino la merluza que la acompaña
se tira al agua. Además se fueron fomentado las especies
carroñeras de fondo y han ido desplazando a otras especies
bentónicas producto de la caída de pescado muerto
desde la superficie.
Ernesto Godelman advirtió que se
están arrojando al agua entre 30 y 100 mil toneladas
anuales de merluza y enfatizó que esto es
inaceptable desde el punto de vista del derecho a la alimentación.
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