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El grupo español Pescanova eligió
a la Argentina como uno de los tres países en los que
desarrollará nuevos proyectos de acuicultura, la cría
y engorde de pescados en cautiverio
Por medio de su filial local Argenova, el
consorcio empresarial planea comenzar en el último
trimestre de este año con la cría de salmones
en el lago Buenos Aires, en la provincia de Santa Cruz, que
después serán trasladados para su engorde en
agua salada a la ría del Deseado, Puerto San Julián
y el canal de Beagle.
El último paso en la Argentina será
el procesamiento del salmón en las plantas que ya tiene
Pescanova en las ciudades de Puerto Deseado (Santa Cruz) y
Comodoro Rivadavia (Chubut).
El ciclo completo, desde el cultivo hasta
su procesamiento industrial, demanda un plazo de 18 meses.
"Prácticamente la totalidad de
la producción se exportará, ya sea como salmón
fresco o como producto procesado en pasta, filetes o rodajas",
explicó Martín Irueta, gerente de la planta
de Argenova de Comodoro Rivadavia.
A tres bandas
El proyecto en la Patagonia forma parte de
un plan de expansión de Pescanova en el negocio de
acuicultura.
En la actualidad, esta actividad representa
cerca del 10 por ciento de la facturación total del
grupo, que el año pasado ascendió a 721 millones
de dólares.
Pescanova
procesa
Junto con el emprendimiento en Santa Cruz,
el grupo tiene un par de proyectos similares en Cuba y Australia.
En el primer caso, planea criar langostino blanco, mientras
que en Australia se dedicará a la producción
de langostino tigre.
Más de la mitad de la producción
de Pescanova, que en el nivel mundial cuenta con una flota
de 130 barcos y opera en 18 países, se destina a la
exportación de pescado procesado a países del
resto de Europa. El consorcio, que tiene su casa matriz en
la ciudad gallega de Vigo, desembarcó en la Argentina
en 1988 y en la actualidad cuenta con tres plantas de procesamiento:
las de Comodoro y Puerto Deseado, y una tercera en la ciudad
de Rawson. El negocio principal de la compañía
en el nivel local es la pesca y procesamiento de pescado fresco
y congelado, y en 2000 facturó $ 31,5 millones.
Actividad
incipiente
La acuicultura no es una actividad muy desarrollada
en la Patagonia y hasta ahora sólo se pusieron en marcha
proyectos para el cultivo de trucha. Del otro lado de la cordillera,
la cría en cautiverio de salmón rosado es una
de los principales industrias en el sur chileno.
Entre los mayores productores trasandinos
de salmón se encuentra el propio grupo Pescanova, que
hoy produce 25.000 toneladas de pescado y el año pasado
facturó más de 80 millones de dólares
con este negocio.
Para el proyecto en Santa Cruz, el grupo
importará desde Chile las primeras cepas de salmón.
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