|
Empalme Villa Constitución. - La organización
ecologista Greenpeace denunció que el 82 por ciento
de los hospitales municipales porte ños queman sus
residuos patológicos en al menos cuatro plantas incineradoras
del Gran Buenos Aires y en la empresa Ecologic System, instalada
en la zona rural de esta localidad.
Precisamente, esta última ha sido severamente cuestionada
desde el momento de su intalación, hace unos nueve
años, y aunque existe un juicio encarado cuatro años
atrás por el Centro Ecologista Renacer, en la actualidad
funciona sin mayores contratiempos.
En tanto esto ocurre, esta zona del sur santafesino va camino
a convertirse en un polo de la actividad relacionada con los
desechos a gran escala. Por un lado, la planta de tratamiento
de residuos hospitalarios mediante el sistema de radioondas
construida a un costo de 10 millones de pesos por la firma
Termogénesis en Theobald todavía aguarda un
dictamen de la Cámara de Apelaciones de Rosario para
funcionar.
Por el otro, el intendente de Villa Constitución,
Horacio Vaquié, se mostró partidario de dar
vía libre a la probable instalación de un horno
de tratamiento de residuos domésticos e industriales
en su jurisdicción. El proyecto -rechazado de plano
por el Centro Ecologista Renacer por la alta contaminación
que produciría- fue presentado por la empresa Royal
Logistic, que prometió una inversión de 8 millones
de pesos y la generación de unos 80 puestos laborales.
"El 82 por ciento de los hospitales municipales porteños
queman sus residuos en plantas incineradoras, sobre todo en
el Gran Buenos Aires y en otra planta en Santa Fe, Ecologic
System", denunció la bióloga Verónica
Odriozola, coordinadora de la campaña organizada por
Greenpeace para difundir los efectos cancerígenos producidos
por las emanaciones de dioxinas que provocan los hornos.
Greenpeace aseguró que a nivel mundial "está
aceptado que la incineración de residuos emite al ambiente
sustancias cancerígenas como las dioxinas", al
tiempo que sostuvo que estas tareas deberían realizarse
en plantas que cuenten con métodos de tratamiento no
contaminantes, corno radioondas o autoclave.
Las quejas comunitarias y de grupos ecologistas contra las
actividades desplegadas en la planta de la ex Cineres (desde
hace un par de años adquirida por Ecologic System,
empresa que acondicionó y modernizó sus instalaciones)
comenzaron en el mismo momento de su pretendida instalación
dentro del casco urbano de Empalme Villa Constitución,
en el año 1992.
La resistencia popular involucró en esa oportunidad
a todos los sectores de la comunidad y provocó la intervención
de la Dirección de Saneamiento Ambiental y Ecología
de la provincia. Las quejas lograron que la planta, que ya
estaba a punto de comenzar a funcionar a 150 metros de una
escuela secundaria, fuera trasladada a la zona rural de la
localidad, aunque a siete kilómetros de la población.
Desde ese momento, el Centro Ecologista Renacer de Villa
Constitución encabezó los continuos reclamos
populares que incluyeron, entre otras medidas, una manifestación
en las puertas de la planta, en enero del 95. La movilización
contó con el apoyo de importantes organizaciones, como
Greenpeace, preocupadas por los altísimos índices
de contaminación que generan estos hornos, cuyo principal
desprendimiento está compuesto mayoritariamente por
la letal dioxina.
|