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| Miembros de la Fundación
Hábitat e inversores recorren el predio de
la Reserva Ecológica a orillas del arroyo
Ayuí. |
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| Infografía de La Nación. |
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CONCORDIA - Un sauce pelea con un ceibo por
alcanzar la tan preciada luz solar que los hace crecer, mientras
un picaflor se posa en sus ramas llamando con su canto a su
compañera, a orillas de uno de los cursos de agua que
desembocan en el río Uruguay, en la Mesopotamia argentina.
Este paisaje es la prolongación austral de la selva
misionera o paranaense y forma parte de la Reserva Natural
Arroyo Ayuí Grande (RNAA), a sólo 17 kilómetros
del casco céntrico de la ciudad entrerriana de Concordia.
El predio, de 215 hectáreas, es uno de los proyectos
de la Fundación Hábitat y Desarrollo, que desde
hace una década idea proyectos en conjunto con empresas
que intentan preservar la biodiversidad ecológica en
la Argentina y en la región.
"Desde la fundación concebimos al sector privado
como uno de los socios clave para la conservación del
medio ambiente. Esta reserva, por un lado, conserva las selvas
en galerías naturales y por otro intenta multiplicar
los esfuerzos y establecer más predios con estas características.
Nosotros mismos tenemos un modelo de funcionamiento de eficiencia",
contó Javier Alvarez, director ejecutivo de la fundación,
mientras recorría el sotobosque de la reserva con las
empresas que colaboran y con los potenciales inversores. Entre
los invitados estaba el embajador del Reino Unido en la Argentina,
sir Robin Christopher, que apoya a Hábitat desde sus
inicios, en 1992.
"Tratamos de aportar soluciones que el Estado también
pueda aplicar de la mano de inversores privados con conciencia
social", continuó.
Las empresas
En ese sentido, la ONG junto a Masisa Argentina
y Forestal Argentina comenzaron a trabajar hace dos años
para establecer áreas de conservación complementarias
con las parcelas de producción forestal.
Masisa es una de las cinco empresas más importantes
de producción maderera en el país. Y Forestal
cuenta con unas 47.000 hectáreas de bosque de pino
y eucalipto, de las cuales 7000 están destinadas a
otros usos, como reservas naturales y áreas de protección.
"Nosotros sabemos que nuestra actividad funciona a largo
plazo; las decisiones que tomemos hoy probablemente afecten
a más de una generación; por eso la política
de la empresa es la producción sustentable", explicó
Jorge Correa, gerente de Forestal Argentina.
La RNAA cuenta con fauna y flora diversas. Javier Beltrán
es biólogo y gerente de proyectos de la ONG. "Aquí
podemos encontrar más de cien especies vegetales y
animales, lo que equivale al 35 por ciento de las aves de
la provincia -informó-. La importancia que tienen estas
reservas es que si se juntaran con otros parches que existen
en la región en propiedades privadas pueden funcionar
como corredor biológico para las especies que quieran
habitarlo. No pueden ser de acceso público porque se
alteraría la vida del lugar."
Cardenales azules y gavilancitos blancos habitan las hectáreas
protegidas; y también se pueden encontrar carpinchos,
guazú birá, lobitos del río y gatos monteses.
"En este momento estamos proyectando armar otra reserva
en la zona de Corrientes, en Paso de los Libres. Forestal
y Masisa nos cederían también estas tierras",
dijo Beltrán mientras señalaba los helechos
gigantes en el sotobosque de la reserva selvática.
Aliados
La Fundación Internacional Avina,
presidida por el suizo Stephan Schmidtheiny, es otro de los
que patrocinan a Hábitat. Ellos buscan personas destacadas
en diferentes campos para apoyarlas con inversiones que potencien
el desarrollo sustentable de las sociedades, en particular
en América latina.
"No funcionamos como un donante, somos inversores sociales.
Tratamos de unir lo mejor de dos mundos: las empresas que
generan riqueza con conciencia social y las ONG eficientes.
Nosotros somos el puente", explicó Susana Ortiz,
representante de Avina en Paraguay.
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