|
Fighiera. - Jefes comunales de la región,
legisladores, dirigentes ecologistas y vecinos acordaron pautas
comunes para acotar los graves problemas que generan las fumigaciones
de campos y el tratamiento de cereales dentro de los ejidos
urbanos. En ese sentido, impulsarán modificaciones
a la ley provincial que regula la aplicación de herbicidas,
apuntando a que las comunas tengan plenas facultades para
actuar.
En el que significó el primer intento
serio para regionalizar un problema recurrente denunciado
desde hace años, los jefes comunales de Villa Constitución,
Empalme Villa Constitución, Pavón y Fighiera
adelantaron la decisión de consensuar medidas comunes
que acoten la grave situación planteada por ecologistas
y vecinos.
"Surgieron propuestas interesantes
para resolver los problemas de salud y medio ambiente que
provocan las fumigaciones", señaló Ramón
Balduini, titular del grupo ecologista de Empalme Villa Constitución,
uno de los impulsores de la convocatoria.
El encuentro giró en torno a los
problemas de las comunas para controlar las fumigaciones de
campos, sobre todo en predios ubicados cerca de las zonas
urbanas. Si bien hay normas previas a seguir, las comunas
encuentran graves dificultades para concretar un contralor
efectivo. "No sabemos si en realidad los colonos usan
los herbicidas que ellos declaran porque en muchísimos
casos las aplicaciones afectan gravemente a los pobladores",
se quejaron. Por eso resolvieron exigir al Ministerio de Agricultura,
Ganadería, Industria y Comercio de la provincia (Magic),
la autoridad de aplicación de la ley que regula la
actividad, compartir el poder de policía.
El diputado provincial Carlos Cardelli se
comprometió a gestionar modificatorias a la ley. "Es
urgente que las comunas compartan el poder de policía",
dijo, mientras el intendente de Fighiera, Carlos Mariani,
destacó la necesidad de regionalizar el tema.
Cáncer y juicios
Según el ecologista Ramón Balduini,
en el barrio Las Ranas de Empalme Villa Constitución
-que linda con la zona rural- se detectaron 18 casos de cáncer.
"Seguramente las fumigaciones de los campos aledaños
tienen una directa incidencia con estas graves enfermedades
y el problema es más grave porque allí funcionan
dos escuelas", sostuvo.
Asimismo, uno de los desafíos para
los presidentes comunales a la hora de elaborar ordenanzas
que limiten las fumigaciones en campos cercanos a centros
poblados, será el de eludir los posibles juicios que
recibirían de colonos que, al no poder fumigar, podrían
perder sus cosechas. "En dos días, una plaga puede
terminar con una cosecha. Qué hacemos si no dejamos
fumigar y después nos enjuician por esa pérdida",
se preguntaron.
|