|
Córdoba.- Bomberos de varias localidades
de la provincia ayer a última hora continuaban combatiendo
un voraz incendio que se desató el viernes último
en el noroeste provincial, en una zona llamada Guasapampa,
del departamento de Minas, muy cerca del límite con
La Rioja.
Las llamas avanzaban a toda velocidad, alimentadas por la
sequía de los pajonales y por el fuerte viento que
sopló durante todo el fin de semana. Anteayer cayeron
unos pocos milímetros de lluvia, pero fueron insuficientes
para detener el fuego.
A su vez, algunos habitantes intentaron hacer contrafuegos
para impedir que el incendio afectara sus tierras y eso complicó
aún más la tarea de los bomberos, que, por las
características del lugar, sólo podían
trabajar por tierra.
Los aviones hidrantes no pudieron funcionar por la falta de
espejos de agua donde abastecerse y por la ausencia de pistas
cercanas para aterrizar. Sólo hubo sobrevuelos en helicópteros
para evaluar la situación y orientar el trabajo de
los hombres que trabajaban en el lugar.
La tarea se complicaba aún más por la falta
de comunicaciones. En esa zona es difícil que los teléfonos
celulares tengan señal, y las radios suelen estar fuera
del alcance de las frecuencias. Las tareas continuarán
hoy, dependiendo del clima. "Si vuelve a hacer 43 grados
la situación se va a complicar mucho más",
aseguran los expertos.
|