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Brasilia - Brasil, apoyado por Argentina,
propondrá la creación de un gigantesco santuario
ballenero en el Atlántico Sur, similar a los existentes
en el Océano Indico y la Antártida y que se
extendería desde la costa occidental de Africa hasta
el litoral brasileño, argentino y uruguayo.
La propuesta, presentada el martes por la ministra de Medio
Ambiente, Marina Silva, será llevada a la Comisión
Internacional de la Ballena (CIB), que sesionará en
Alemania en junio.
La CIB se encarga de adoptar medidas para proteger a los
amenazados cetáceos, así como designar áreas
de protección, establecer cupos de caza y el tamaño
de los animales que pueden ser capturados.
Con el llamado Santuario del Mar Austral, establecido por
la CIB en 1994, y el Santuario del Océano Indico, en
vigor desde 1979, cerca de un tercio de los mares mundiales
constituyen áreas donde rige una prohibición
absoluta de realizar cualquier operación comercial
con ballenas y sólo razones científicas podrían
eventualmente justificar su captura.
La intención de Brasil es ampliar ese espacio desde
los límites del Santuario del Mar Austral hasta la
línea del Ecuador, entre Africa y el litoral sudamericano,
dando completa protección a especies como la ballena
azul -- el mayor mamífero del planeta -- y las ballenas
bryde, fin, espadarte, jubarte, franca, franca pigmea, cachalote,
minke y minke-ana.
"Estamos muy empeñados, nuestros negociadores
están trabajando con mucho ahínco para que podamos
aprobar nuestra propuesta y conseguir la mayoría necesaria",
dijo Silva a periodistas tras presentar la propuesta brasileña
al cuerpo diplomático acreditado en Brasilia.
Brasil fracasó en dos oportunidades en obtener la
mayoría necesaria -- tres cuartos de los votos -- en
la CIB para ver aprobado su proyecto.
La nueva presentación, explicó Silva, pone
énfasis en el uso sostenible de las ballenas, en especial
para la investigación científica y el turismo
de observación, que en Argentina está generando
fuertes ingresos, especialmente en la región patagónica.
A pesar de que se encuentran amenazadas de extinción,
diversas especies de ballenas son todavía objetivo
de caza comercial por parte de algunos países, entre
los que se encuentran Japón y Noruega, según
indicó el Ministerio de Medio Ambiente de Brasil.
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