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| Se empezará con el plástico,
un desecho que, reciclado, también permitirá
más limpieza. |
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La Secretaría de Servicios Públicos
de la Municipalidad de Rosario planea poner en marcha este
año un Centro Integral de Reciclado de Residuos dotado
de tecnología como para lograr que lo recogido a través
del cirujeo pueda ser procesado por sus propios recolectores.
El primer material con el que se comenzará a trabajar
será el plástico, y para ello el municipio comprará
entre uno y tres molinos para procesarlo a un
costo de 5 mil dólares cada uno, según
afirmó el titular del área, Miguel Lifschitz.
A la vez, se impulsará una campaña
educativa que difunda los beneficios de separar los residuos
en orgánicos e inorgánicos. En este sentido,
se trabajará en las escuelas primarias y medias y se
habilitará un registro de las empresas que utilizan
material reciclado no sólo de la ciudad sino también
del área metropolitana.
Hasta ahora, las sucesivas gestiones municipales
pensaron a la basura como sinónimo de desecho, y en
consecuencia, hace años que el total de la recolección
domiciliaria, y gran parte de la de grandes generadores de
residuos, se entierra en rellenos sanitarios sin más
vueltas. Sin embargo, la crisis económica logró
transformarla en un negocio rentable: no sólo porque
mezclados entre los residuos domiciliarios pueden aparecer
objetos de valor sino por el potencial reutilizable de todos
los materiales que la componen.
La nueva situación generó
un mercado del cirujeo que creció hasta ahora desregulado
e informal, lo que llevó a Servicios Públicos
de la Municipalidad, y a algunos miembros del Concejo, como
el edil radical Pablo Javkin presidente de la Comisión
de Ecología a elaborar proyectos que impulsen
y ordenen la recolección y el reciclado de residuos.
Este año vamos a lanzar una
campaña en escuelas para llegar de manera mas abarcativa
a la comunidad con un plan de separación en origen,
es decir el mismo proyecto de "la bolsita verde"
(que hasta ahora se distribuye en supermercados), pero vamos
a buscar potenciarlo, advierte Miguel Lifschitz, titular
de Servicios Públicos.
Por otro lado, según el funcionario,
se abrirá un registro de las empresas que trabajan
con materiales reciclados no sólo de Rosario sino también
del área metropolitana para ver qué mercado
tienen éstos y determinar la conveniencia de la inversión.
El valor de los desperdicios
El programa apunta a quienes se dedican al
cirujeo como actividad económica de forma permanente,
que resultan de fácil inclusión en un programa.
El problema son los que lo hacen eventualmente, los
que son más golondrina, ya que a ellos es muy difícil
incorporarlos a una tarea reglada, advierte Lifschitz.
José Zamparo, director de Política
Ambiental del Municipio y responsable del relleno sanitario,
anunció una nueva reunión entre el concejal
Javkin, representantes de las cooperativas y del Ejecutivo
municipal para avanzar en la definición del proyecto.
De acuerdo con los datos recabados por Javkin
entre los trabajadores de las cooperativas de cirujeo, actualmente
el kilo de plástico se paga unos 19 centavos, mientras
que una vez limpio y molido el precio asciende a un peso con
20 centavos.
Trabajamos sobre varios ejes: por
un lado en apoyar a las cooperativas para que se organicen
internamente y tengan vinculaciones entre sí; por otro
para conseguir residuos de mayor calidad que aumenten el margen
de ganancia de quienes se dedican al cirujeo, y en otro sentido
por lograr un mercado de circulación y reventa de estos
materiales en el que en lugar de haber intermediarios sean
los propios recolectores quienes procesen los materiales,
advierte Zamparo.
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