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Atlanta (Estados Unidos). El asma es
una enfermedad tan común que casi todos conocemos,
o tenemos un familiar con ese mal.
Más del 5% de la población tiene asma
y el número de enfermos es cada vez mayor a pesar de
los avances logrados recientemente en la prevención
y el tratamiento, afirma el Centro de Prevención
y Control de Enfermedades (CDC), de los Estados Unidos.
Según recuerda este organismo, el asma se caracteriza
por un estrechamiento temporal de las vías respiratorias,
y los ataques pueden ser generados por polvo, humo de cigarro,
cucarachas y algunos productos químicos.
El problema es tan grave que, en conjunto, las personas
que padecen asma pierden 100 millones de días de actividad
plena cada año; es también la causa principal
por la cual los niños faltan a la escuela.
Una parte importante de la prevención es impedir
que quienes tienen asma entren en contacto con los elementos
que les causan los ataques.
Los beneficios de controlar el medio ambiente para eliminar
o reducir esos elementos causantes del asma son muchos aconseja
el CDC: menos hospitalizaciones y visitas a las salas
de emergencia; mayor productividad al faltar menos los trabajadores
a sus centros de labor y los niños a sus escuelas;
un medio ambiente más saludable no sólo para
quienes padecen asma sino para el resto de la población,
y una mejor calidad de vida para los pacientes.
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