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SAN MARTIN DE LOS ANDES.- Turistas y vecinos
respiran aliviados. Ayer brilló el sol sobre la nieve
y volvió a operar normalmente el cerro Chapelco, luego
de que un corte de ruta y una clausura que duró algunas
horas confluyeron para dar lugar a la jornada más negra
de una temporada invernal caracterizada por el éxito.
Más de 4300 personas volvieron a transitar por la montaña,
donde la única diferencia que encontraron fueron 10
baños químicos en la base y un camión
atmosférico: dos requisitos impuestos por la justicia
para suspender provisionalmente la orden de clausura, mientras
se toman medidas definitivas.
El eje del conflicto es el vertido de los efluentes del complejo
invernal en las vertientes que cursan por las tierras de varias
comunidades mapuches, instaladas en la ladera norte del Chapelco.
El fin de semana último hubo demasiada gente -unas
4400 personas subieron a la montaña, cada día-
y demasiada agua: casi 60 mm.
La planta de efluentes colapsó y las muestras tomadas
por empleados municipales hicieron que la jueza Norma Galván
decidiera la clausura, además de tomar en cuenta el
funcionamiento de un baño no habilitado. Ayer, Galván
acordó con la Fiscalía de Estado de la provincia
-ya que el gobierno neuquino es propietario del complejo-
y Nieves del Chapelco las medidas que permitieron levantar
la clausura.
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