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Santa Fe.- Ciento sesenta y tres habitantes de Las Toscas,
presentaron ayer ante la Cámara Nacional de Apelaciones
en lo Civil de los Tribunales porteños demandas por
resarcimientos que alcanzan un total de 10 millones de pesos
contra la curtiembre Arlei, por sentirse damnificados por
la supuesta contaminación ambiental que produce la
planta
El abogado Santiago Kaplun, patrocinante de los vecinos,
señaló que, si bien se habló de demanda
multimillonaria, las presentaciones fueron individuales, ya
que cada uno de los 163 demandantes está afectado de
diferentes maneras.
Los damnificados acusan a la firma por daños físicos
y ambientales atribuidos a la utilización de cromo,
un metal pesado que en algunas variantes puede tener efectos
cancerígenos, en el proceso de curtido de cueros. El
representante de los querellantes los dividió en tres
grupos: quienes sufrieron la muerte de familiares; personas
enfermas de cáncer u otras afecciones; y los que tienen
temor de estar contaminados y no cuentas con los medios económicos
para realizarse análisis ni para emigrar de Las Toscas.
Kaplun precisó que por cuestiones legales siempre
se habla de los perjuicios que cada una de las personas tiene
individualmente. No obstante todos están relacionados
con la presencia de sustancias que no deberían observarse
en el ambiente, como cromo, fenoles y otros químicos
nocivos.
El abogado admitió que también ha barajado
la posibilidad de demandar al Estado santafecino y destacó
que esta es una de la pocas provincias que no ha adherido
a la ley nacional de contaminación.
Kaplun señaló que la curtiembre emplea al diez
por ciento de la población de las Toscas y destacó
que el movimiento económico de esa localidad gira en
torno a Arlei. El abogado dijo que "en ese marco se puede
advertir el temor de la gente, lo cual torna complicada la
tarea que nos tocó".
Arlei niega que su actividad produzca contaminación
y sostiene que a través de la presentación judicial
"se intenta reinstalar la polémica en la escena
pública de modo de lograr una base para poner en marcha
la industria del juicio".
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