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| Se encontró de todo: pañales,
hierros oxi-dados, latas y hasta gomas de autos. |
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Río Ceballos. Miles de botellas de
plástico, cientos de bolsas de nailon, pañales,
trozos de hierro, latas, metros y metros de tanza usada por
pescadores improvisados y hasta gomas de auto, fueron algunos
de los desperdicios que casi 70 voluntarios recogieron del
interior y las márgenes del dique La Quebrada.
La actividad se enmarcó dentro de
la jornada de limpieza realizada por iniciativa de un grupo
de personas que, a lo largo del año, también
se dedican a mantener limpios los arroyos de Río Ceballos.
Todo comenzó alrededor de las 10,
cuando los voluntarios se separaron en dos grandes grupos
que tomaron las márgenes del lago y bolsas en
mano comenzaron a recoger los residuos en las orillas.
Paralelamente, mientras otros voluntarios que se acercaron
con sus piraguas recogían los desperdicios adonde es
imposible llegar caminando, un grupo de buzos hacía
limpiaba bajo la superficie. Al final del día se llenaron
dos camiones de recolección con las bolsas aportadas
por la Provincia.
Contento por el resultado de las tareas,
Adrián Cacur, el guardaparque de esta reserva natural
que cada año recibe a miles de visitantes en busca
de la tranquilidad, opinó: La razón por
la que hay tanta basura es que no hay conciencia de que esto
es una reserva. Muchos vienen a quitarse el estrés
y terminan estresando a la naturaleza. Deberíamos
entender que contemplar no implica destrozar".
Ayer llamó la atención la ausencia
de las instituciones de Unquillo y Mendiolaza que, aunque
también consumen el agua potabilizada que surge de
este espejo de agua, no participaron.
La reserva de La Quebrada se creó
en 1987 y se extiende sobre 4.200 hectáreas. Mantenerla
limpia es clave por el turismo y porque provee agua potabilizada
a parte del noroeste del Gran Córdoba, la zona urbana
que más creció en los últimos años
en la Provincia.
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