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Bonn/Madrid. Los esfuerzos en el terreno
de la protección del clima recibieron un nuevo golpe,
precisamente en vísperas de la celebración hoy
del Día Mundial del Medio Ambiente. Un nuevo informe
de Naciones Unidas dado a conocer durante una sesión
de trabajo de la Conferencia Mundial del Clima, que comenzó
ayer en la ciudad alemana de Bonn, pone de manifiesto que
las emisiones de gases de efecto invernadero están
aumentando de nuevo en los principales países industriales.
Así, se prevé que en la actual década
(2000-2010) las emisiones de dichos gases se incrementarán
en torno a un 17 por ciento. Si estas previsiones se cumplen,
el Protocolo de Kyoto quedaría reducido a una mera
declaración de intenciones.
A pesar de que la Unión Europea conformaba
el grupo más beligerante para sacar adelante los compromisos
alcanzados en Kyoto, no parece que por ahora las medidas puestas
en marcha en los Quince hayan surtido efecto. Según
este informe de la ONU, la Unión Europea sólo
conseguirá reducir sus emisiones en un 0,6 por ciento
antes de 2010, sobre el nivel de 1990, a pesar de que el esfuerzo
previsto en Kyoto para lo que se conoce como la "burbuja
comunitaria" era de una reducción del 8 por ciento
entre 2008 y 2012.
Parón a las renovables
Ante esta situación resulta más que paradójico
que la comisaria europea de Medio Ambiente, Margot Wallström,
abogara ayer mismo por aplazar diez años, hasta 2020,
la fecha propuesta por la comunidad internacional para aumentar
el uso de las energías renovables. Para Wallström
"hay que ser realistas" y posponer hasta 2020 este
objetivo, pues el año 2010 sería "demasiado
pronto" para poder cumplirlo. Este compromiso nació
en la Cumbre de Desarrollo Sostenible celebrada en septiembre
del año pasado en Sudáfrica, donde los países
participantes dijeron que incrementarían en un 2 por
ciento hasta 2010 el uso de las energías renovables
que se consumen en el mundo con el fin de mitigar en lo posible
los efectos del cambio climático.
En España, con motivo de la celebración del
Día Mundial del Medio Ambiente, la ministra Elvira
Rodríguez se desplazó hasta la localidad segoviana
de Riaza para dar un paseo por uno de los muchos senderos
que su departamento ha restaurado y habilitado dentro del
Programa de Caminos Naturales. El objetivo de este programa,
que en el año 2000 fue premiado por Naciones Unidas
como un ejemplo de cómo debe ser un programa de "Mejores
prácticas y desarrollo local", es múltiple.
Se trata de mantener las antiguas infraestructuras de comunicación
en paralelo a la conservación de los recursos naturales,
al uso y disfrute de los ciudadanos, a la creación
de empleo y la difusión de los valores de la biodiversidad.
Es, en suma, un ejemplo claro de desarrollo sostenible.
Desde que en 1993 se pusiera en marcha este programa, el
Ministerio de Medio Ambiente ha invertido más de 38
millones de euros en la recuperación de los casi 1.000
kilómetros de cañadas, veredas, senderos ribereños,
cauces y antiguos trazados ferroviarios, que ya se encuentran
en servicio repartidos por buena parte del territorio español.
En concreto son 959 los kilómetros ya en servicio,
ocupando parte del territorio de 153 municipios en los que
viven 1,7 millones de personas, que se beneficiarán
de las múltiples ventajas ambientales, sociales y económicas
que tienen estos enclaves ecológicos. Además,
en la actualidad se están recuperando otros 197 kilómetros
que conformarán siete nuevos caminos de la naturaleza,
y que cuentan con una inversión adicional de 10 millones
de euros.
Los planes para aumentar esta red de caminos dependerán
de los propios municipios, entes locales y Comunidades Autónomas,
que son los que deben promover estos enclaves. Una vez presentado
el proyecto, es el Ministerio el que se decide a financiarlo
íntegramente en función de su viabilidad, pero
luego deberá ser el promotor el que se comprometa a
su mantenimiento. El que visitó ayer la ministra de
Medio Ambiente en Riaza permite deleitarse con un magnífico
paisaje de robles y hayas, soporte de especies de fauna como
el zorro y el jabalí.
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