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El Viceministerio de Hidrocarburos elabora
un ilegal reglamento que dejará las áreas protegidas
a merced de las transnacionales petroleras. Están en
riesgo ingentes riquezas naturales, la vida de pueblos originarios
y la biodiversidad.
Cediendo a los intereses de las empresas petroleras, el Viceministerio
de Hidrocarburos está intentando ilegalmente intervenir
en las áreas protegidas del país, lo que atenta
contra los pueblos originarios que las habitan, la sustentabilidad
de la biodiversidad y pone en riesgo las riquezas naturales
de Bolivia, denunció la Liga de Defensa del Medio Ambiente
(LIDEMA).
Vulnerando las normas establecidas y violentando la legislación
ambiental, el Viceministerio de Hidrocarburos se encuentra
elaborando el Reglamento de Coordinación Interinstitucional
para el Desarrollo de Actividades Petroleras y de Áreas
Protegidas, con la intención de atribuirse derechos
por encima de la normativa que regula el régimen de
áreas protegidas.
Según LIDEMA, las acciones del Viceministerio son
ilegales y van en franco atropello al Art. 33 del Reglamento
General de Areas Protegidas, que establece que las actividades
hidrocarburíferas a realizarse dentro de áreas
protegidas serán aceptadas sólo con carácter
de excepción y a través de Ley de la República
expresa.
"Sin embargo, este reglamento pretende resolver los
conflictos de superposición de intereses hidrocarburíferos
con aquellos de las áreas protegidas a través
de un procedimiento de consulta y definición de última
instancia que vulnera la integridad del Sistema Nacional de
Áreas Protegidas (SNAP)".
Mediante este reglamento el Viceministerio de Hidrocarburos,
en franco atropello a la seguridad jurídica e institucional
del SNAP, desconoce a la autoridad competente y se autoconfiere
atribuciones para determinar lo que se debe o no conservar
al interior de las áreas protegidas. También
se otorga la facultad de emitir dictámenes técnicos
sobre zonificación y planificación de la gestión
de las áreas protegidas.
Finalmente, en caso de no lograr el consenso o el silencio
administrativo a favor del sector productivo, da facultades
para definir el destino de las áreas a una instancia
de corte totalmente economicista, como es el Consejo Nacional
de Política Económica y Social (CONAPES).
En este contexto, LIDEMA considera que el gobierno debe retroceder
en su intento de privilegiar desmesuradamente al sector hidrocarburífero
en desmedro de la institucionalidad y seguridad jurídica
del SNAP y guardar una política coherente con la protección
de nuestros recursos naturales renovables. De otra manera
estará poniendo en juego la conservación del
patrimonio natural nacional, que es nuestra mayor riqueza
y la base para mejorar la calidad de vida de los bolivianos.
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