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En el año 2002 España evitó
que 944.433 toneladas de envases acabaran en vertederos. Estos
son datos del Sistema Integrado de Gestión (SIG), identificado
por el "punto verde" y que gestiona Ecoembes (Ecoembalajes
España). Son cifras perfectamente extrapolables al
total de envases que se recuperan, pues la cantidad de envases
puestos en el mercado por las más de 11.600 empresas
adheridas al sistema del "punto verde" asciende
a casi 1.765.000 toneladas, lo que representa más del
80 por ciento de los envases que se consumen cada año
en España.
Según el estudio Sofres sobre "Envases
puestos en el mercado" realizado durante 2000, en España
se consumen cada año 2,2 millones de toneladas de envases
de papel/cartón, plástico, metal y cartón
para bebidas.
De las 944.000 toneladas de envases recuperadas
durante 2002, más de 360.000 fueron recicladas y pudieron
volver al mercado, lo que supone una cuota de reciclaje del
38,5 por ciento, mientras que un 15 por ciento se utilizó
como combustible (valorización energética).
Por materiales, el reciclaje de plásticos alcanzó
un 17 por ciento; el de papel y cartón, un 52,7 por
ciento, y el de metales, un 45 por ciento.
Nueva directiva europea
A pesar de que estos resultados son buenos
y se cumple el porcentaje mínimo del 15 por ciento
de reciclaje para cada uno de los materiales, lo cierto es
que el borrador de la nueva directiva de envases y residuos
de envases es más ambiciosa. Así, de este mínimo
común del 15 por ciento para cada uno de los materiales,
se pasa a objetivos individualizados para cada uno de ellos.
A partir de 2008 -ha habido cierto retraso pues en principio
el plazo de ejecución de la normativa europea era de
2002 a 2006- el 60 por ciento de los envases de vidrio puestos
en el mercado deberá reciclarse, el 55 por ciento en
el caso del papel y el cartón, 50 por ciento para metales
y 20 por ciento para los envases de plástico. No obstante,
los envases recuperados durante 2002 suponen un incremento
del 18 por ciento con respecto al año anterior.
Para que la recogida selectiva pueda implantarse
es necesario que la empresa que en España gestiona
el SIG firme un convenio con la Comunidad Autónoma
-al que luego pueden acogerse las entidades locales- o bien
directamente con los Ayuntamientos, ya que legalmente son
éstos quienes tienen la competencia para la implantación
de la recogida selectiva de residuos y, por tanto, los que
deben adaptar la recogida tradicional de residuos a la selectiva.
El coste adicional que esta adaptación supone es sufragada
por el SIG, a partir de las aportaciones que hacen las empresas
envasadoras adscritas al sistema, en función de la
cantidad de envases que ponen en el mercado, para financiar
las actividades de recogida, reciclado y valorización.
En este sentido, a partir del año
2004 se modificarán las tarifas del "punto verde",
por primera vez desde que se implantó el sistema. Y
es que la extensión de la recogida selectiva a más
población conlleva un mayor gasto de mantenimiento
del sistema, por lo que este incremento será aproximadamente
de un 60 por ciento.
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